El caso de Micah Swinnie, un niño de 10 años detenido en Florida (EEUU), generó mucha preocupación entre autoridades, familias y la comunidad educativa, luego de que le descubriera una «lista de personas» que quería matar.
Según los reportes oficiales, citados por medios locales como CBS 12, el niño, un estudiante de la escuela primaria Pride, escribió en una pizarra un mensaje en el que afirmaba que llevaría un arma al campus, lo que activó de inmediato los protocolos de seguridad.
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Las autoridades del condado de Volusia confirmaron que el mensaje fue escrito con marcador permanente. Además, los funcionarios encontraron una nota en un escritorio. La misma contenía un listado titulado “lista de personas que voy a matar”, en la que aparecían los nombres de tres compañeros de clase.
Como era de esperarse, este hallazgo elevó el nivel de alarma, ya que se trataba de una amenaza explícita contra otros estudiantes.
La Oficina del Sheriff de Volusia informó que, debido a estos elementos, el menor terminó detenido. También acusado de un delito grave por realizar amenazas de muerte por escrito.
¿QUÉ DIJO EL NIÑO?
Durante el interrogatorio, Swinnie aseguró a los agentes que no hablaba en serio y no tenía intención real de causar daño.
Sin embargo, las autoridades recalcaron que, independientemente de la intención, cualquier amenaza de violencia escolar debe ser tratada con la máxima seriedad. Especialmente, en un contexto nacional donde los incidentes de seguridad en centros educativos han aumentado en los últimos años.
En consecuencia, los padres de los estudiantes mencionados en la lista fueron notificados de inmediato. Esto, como parte del protocolo de protección y transparencia.
Por su parte, el padre de Swinnie afirmó que el niño no tiene acceso a armas de fuego en el hogar, un dato que las autoridades también verificaron para descartar un riesgo inminente.
Pero, más allá de la posesión de armas o no, o seriedad de las amenazas, la Oficina del Sheriff enfatizó en la necesidad de tener conversaciones abiertas con los niños sobre las posibles consecuencias que pueden enfrentar, no solo en la escuela sino también dentro del sistema de justicia juvenil.

