La Fiscalía de Estados Unidos amplió este miércoles, 18 de febrero, el alcance de su caso contra Nicolás Maduro al acusarlo de haber mantenido ‘vínculos operativos’ con los cárteles mexicanos Sinaloa y Los Zetas durante su etapa como canciller de Hugo Chávez, entre 2006 y 2008.
Según un escrito de imputación de 25 páginas presentado ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York —al que tuvo acceso el diario mexicano Reforma—, Maduro habría vendido pasaportes diplomáticos a narcotraficantes mexicanos para facilitar el transporte de cocaína hacia territorio estadounidense.
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Estos documentos, sostiene la Fiscalía, otorgaban inmunidad a miembros de organizaciones criminales que buscaban mover cargamentos sin ser detectados.
Asimismo, el expediente detalla que los cárteles de Sinaloa y Los Zetas, mencionados 14 y 13 veces respectivamente, actuaban como «socios» del llamado Cártel de los Soles, una estructura criminal atribuida a altos mandos del chavismo que habría operado entre 1999 y 2019.
La acusación afirma que Maduro y sus colaboradores se aliaron con estas organizaciones para «distribuir toneladas de cocaína procesada en Colombia y Venezuela», utilizando una red de puntos de transbordo en el Caribe, Centroamérica y México antes de ingresar al mercado estadounidense.
Además, la Fiscalía describe esta cooperación como una alianza de “narcoterrorismo” con alcance regional.
“Los traficantes de cocaína que operaban en esos países pagaban una parte de sus ganancias a los políticos que los protegían y ayudaban”, sostiene el documento.

NO SE LIMITA SOLO A MADURO
El documento no se limita a Maduro. También señala a Diosdado Cabello, por presuntamente recibir sobornos de Los Zetas para garantizar el paso seguro de cargamentos de cocaína desde puertos venezolanos hacia México.
Además, menciona a Joaquín “El Chapo” Guzmán como financiador de laboratorios en Colombia cuya producción terminaba en Estados Unidos.
Se explicó, que la estructura descrita, operaba mediante una cadena logística que incluía escalas en Honduras y Guatemala antes de llegar a territorio mexicano, desde donde la droga cruzaba la frontera norte.
EL PAPEL DE MÉXICO, SEGÚN LA ACUSACIÓN
La Fiscalía señaló que México no fue solo un país de tránsito, sino una plataforma logística, marítima y financiera clave para el entramado criminal.
El período investigado —1999 a 2019— abarca cinco administraciones mexicanas, desde Ernesto Zedillo hasta Andrés Manuel López Obrador. Incluyendo los sexenios de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.
Aunque el expediente no formula cargos contra expresidentes, el señalamiento de una corrupción sistémica que permitió el flujo de cocaína durante dos décadas es visto como una posible fuente de «presión diplomática de Washington», según reportó el diario ABC.
¿CÓMO SE OBTUVO LA INFORMACIÓN?
Para sustentar el expediente, los fiscales habrían apelado a grabaciones obtenidas por la DEA, declaraciones de testigos protegidos y abundante documentación financiera recopilada tras años de labores de inteligencia.

