La conmovedora historia de Filomena, la pata que acompaña a un migrante en su regreso a pie desde México a Venezuela

Jhoan Melendez
4 Min de Lectura
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Foto: Captura

Filomena es una pata de 3 años y medio que acompaña al migrante venezolano Luis Miguel desde que salió de México en su ruta por tierra hacia Venezuela, y ahora, en Panamá, esperan juntos una embarcación humanitaria para que los lleve por mar a Colombia.

Luis Miguel, al que muchos ya han apodado como «Pato», explicó que conoció a la pata en un trabajo que tuvo en México. En ese entonces, Filomena tenía apenas seis meses, y durante los próximos tres años se fue encariñando con ella, hasta que el patrón que tenía se la regaló.

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«Yo veía que la soltaba y corría para donde estaba yo. Le daba comida y así a diario, como hasta por un año, y ya después el señor decidió que si la quería, porque no tenían tiempo para ella, pues. Y yo le dije que sí. (…) Después me dijo que si la quería matar. Y le dije que sí, que yo sabía matar a los animales», relató Luis Miguel.

Sin embargo, cuenta que cuando llegó el momento de sacrificarla, fue cuando se arrepintió. «En el momento que yo agarré, que abrí la puertica, ella salió corriendo donde estaba yo. Yo le dije al señor que no, que no la iba a matar. Que me iba a quedar con la pata», agregó en una charla con EFE.

LA PATA SE VOLVIÓ INSEPARABLE PARA ÉL

Desde entonces, Filomena se convirtió en su sombra tanto en su hogar como en el trabajo, hasta que emprendieron juntos el viaje de regreso a Venezuela. La falta de permisos sanitarios y papeles del animal provocó múltiples altercados con transportistas y autoridades policiales en la ruta.

La policía de Guatemala llegó a arrestar a la pareja de viajeros durante su tránsito por Centroamérica debido a la situación irregular del ave. Luis Miguel tomó entonces la determinación de cruzar el territorio nacional caminando para evitar nuevos conflictos.

«Estuvimos presos, nos dejaron presos en Guatemala. Nos tuvieron ahí por no tener los papeles pues. Y decidí caminar, atravesar el país a pie, para no tener inconveniente con los buses ni con los policías. Y bueno, esa es la historia del patico», afirmó el migrante.

Actualmente, Filomena presenta una herida y cojea tras sufrir la mordedura de un perro, lo que dificulta su movilidad en el puerto de Miramar. Luis Miguel lamenta el estado de salud de su fiel amiga, quien ha resistido junto a él cada etapa del camino.

«Que se le componga la patica rápido, me siento mal porque está así. Ha venido caminando conmigo y casualmente aquí se me le vino. Y me ha pesado, ¿me entiendes? (…) Ha estado conmigo en todas», expresó con tristeza el venezolano.

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