El Gobierno de Estados Unidos solicitó este lunes, 2 de febrero, el aplazamiento de la próxima vista judicial en el caso penal contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
De acuerdo con la agencia de noticias EFE, la petición, presentada ante el juez Alvin Hellerstein del Distrito Sur de Nueva York, propone mover la audiencia del 17 al 26 de marzo, alegando razones logísticas y la necesidad de completar el intercambio de pruebas entre las partes.
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Asimismo, la Fiscalía sostuvo que el tiempo adicional permitirá avanzar en la producción del material probatorio y garantizar que la defensa pueda revisarlo adecuadamente.
La solicitud fue presentada por el fiscal federal Jay Clayton y cuenta con el consentimiento de los abogados de ambos acusados, quienes permanecen detenidos en el Metropolitan Detention Center de Brooklyn desde su captura el 3 de enero en Caracas durante una operación militar estadounidense.
Maduro y Flores ya cumplieron un mes bajo custodia federal y se declararon inocentes de los cargos de narcotráfico, corrupción y delitos relacionados con armas durante su primera comparecencia, realizada el 5 de enero en un tribunal de Manhattan.
El expediente judicial detalla que Maduro enfrenta cuatro cargos: tres por conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y poseer ametralladoras y artefactos destructivos, además de un cuarto por la posesión de esas armas.
Flores, por su parte, está acusada de dos cargos de conspiración para importar cocaína. Uno de conspiración para poseer armas y otro de posesión de armas.

PRIMERA AUDIENCIA DE MADURO
En su primera audiencia, Maduro afirmó ser “un hombre inocente”, insistió en que continúa siendo el presidente de Venezuela y se describió como “prisionero de guerra”, denunciando que su captura fue un “secuestro” ejecutado por militares estadounidenses.
Su abogado, Barry Pollack, no solicitó libertad bajo fianza, aunque dejó abierta la posibilidad de hacerlo más adelante.
La defensa anunció que presentará numerosos documentos para argumentar que Maduro es un jefe de Estado soberano. Por tanto, según ellos, tendría derecho a ciertos privilegios legales.
El equipo legal de Maduro está encabezado por Pollack, conocido por su participación en la defensa de Julian Assange.
Un segundo abogado, Bruce Fein, intentó sumarse al caso, pero fue apartado luego de que Pollack informara al juez que Maduro no lo había contratado.
Cilia Flores, por su parte, está representada por Mark Donnelly, exfiscal y cofundador de la firma Parker Sanchez & Donnelly.
Ambos acusados permanecen recluidos en Brooklyn, donde han solicitado atención médica, mientras se espera la decisión del tribunal sobre el aplazamiento de la audiencia ahora propuesta para lapso mencionado.

