El gobierno del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, habría solicitado órdenes judiciales para incautar decenas de petroleros más vinculados al comercio de petróleo venezolano.
Con esta medida estarían buscando consolidar el control de los envíos de petróleo dentro y fuera del país, según comentaron fuentes familiarizadas a Reuters.
Hasta la fecha, Estados Unidos ha incautado cinco buques petroleros en aguas internacionales que transportaban petróleo venezolano o lo habían hecho en el pasado. En este sentido, Trump ha dicho que planea controlar los recursos petroleros de Venezuela indefinidamente mientras busca reconstruir la industria petrolera del país.
Desde diciembre, la industria petrolera estaba paralizada casi por completo debido al bloqueo naval impuesto por los Estados Unidos. Los envíos se reanudaron esta semana bajo supervisión estadounidense y casi exclusivamente a su país.
Las fuentes antes mencionadas aseguraron que el gobierno de Trump sigue interponiendo demandas civiles de decomiso en tribunales de distrito, principalmente en Washington, D.C. Asimismo, aseguraron que se han presentado decenas de solicitudes.
LEA TAMBIÉN: VENEZOLANOS EN MIAMI RECLAMAN PRUEBA DE VIDA Y LIBERACIÓN DE TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS
Aunque no todos los barcos incautados tenían sanciones en sus contras, algunos formaban parte de una «flota en la sombra» de barcos no regulados que disfrazaban sus orígenes para transportar petróleo de productores clave sancionados: Irán, Rusia o Venezuela.
Además, se sabe que aún hay muchos buques en el mar que, sobre todo transportaban petróleo a China, el principal socio de Venezuela. Por ello, Estados Unidos ha impuesto sanciones a muchos de estos buques por facilitar el comercio de petróleo con Venezuela o Irán.
El Departamento de Defensa, junto con otras agencias estadounidenses, «cazará e interceptará TODOS los buques de la flota oscura que transporten petróleo venezolano en el momento y lugar que elijamos», dijo el viernes el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, en X (Twitter).
El Departamento de Justicia estaba «monitoreando varios otros buques para tomar medidas de cumplimiento similares», dijo la Fiscal General de Estados Unidos, Pam Bondi, en las redes sociales el 7 de enero, después de la incautación del petrolero Bella-1, que estaba vacío de cualquier carga y era la primera vez en la memoria reciente que el ejército estadounidense ha incautado un buque con bandera rusa.

