El colapso de las morgues y los errores en la identificación de los venezolanos deportados por medio del vuelo 164 evidenciaron la falta de control sanitario en el estado La Guaira después de los terremotos del 24 de junio, según denunciaron los familiares de las víctimas.
Los ciudadanos deportados –147 en total– desde Estados Unidos se hospedaban en el hotel Santuario La Llanada, en La Guaira, para cumplir con trámites de identidad cuando el doblete sísmico provocó el colapso de la estructura y la muerte de muchos de ellos.
LEA TAMBIÉN: CRUZ ROJA HABILITÓ CANAL PARA CONTACTAR A FAMILIARES AFECTADOS O DESAPARECIDOS POR LOS TERREMOTOS DESDE EEUU
Tal es el caso que expuso Daniely Hurtado, quien aseguró a El Nuevo Herald que estuvo a punto de cremar los restos de otra persona en lugar de los de su esposo, Eduardo Osal Mujica, por la falta de control sanitario en la entrega de los cadáveres.
«Ya me iba a llevar un cadáver que no era él porque ahí no había organización ni control. Alguien llegaba, veía un cuerpo con rasgos parecidos a su familiar y se lo llevaba sin preguntas ni pruebas», relató.
Como se informó en los últimos días, el desbordamiento de las morgues obligó al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) a concentrar los cuerpos en Los Silos, un depósito improvisado en el puerto de La Guaira, sin la logística necesaria para procesar la cantidad de fallecidos, según los parientes.
Allí, de acuerdo con la misma Hurtado, la ausencia de un sistema de marcaje confiable derivó en identificaciones al azar.
El traslado de los cuerpos también evidenció la improvisación estatal, puesto que, según testigos consultados por el mismo medio internacional, los cadáveres fueron movilizados en camiones cava normalmente usados para transportar alimentos, luego de que el hospital José María Vargas rechazara los cargamentos por falta de espacio.
«Llegaban camiones de esos usados para carne, llenos de cuerpos al hospital, y una patóloga no los aceptó porque ya no se daban abasto con tantos cadáveres», puntualizó Hurtado.
Ante este panorama, las familias denunciaron que debieron buscar a sus muertos entre filas de restos expuestos a la intemperie, guiándose por rasgos físicos o documentos hallados en la ropa, mientras el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) restringía el reconocimiento visual por el estado de descomposición de los cuerpos, lo que aceleró cremaciones sin consulta previa de los seres queridos.
REDES SOCIALES COMO VÍA DE IDENTIFICACIÓN
Ante el vacío informativo oficial, las redes sociales y los grupos de mensajería privada se convirtieron en la principal vía de identificación.
Es el caso de Yesenia Méndez, quien descubrió la muerte de su hermano, Kevi Méndez Angulo, al ver en un grupo de WhatsApp la fotografía de una extremidad con un tatuaje que reconoció como suyo.
«Siento que es una injusticia todo esto que pasó, porque más de uno esperábamos a nuestros familiares. Mi hermano, por lo menos, tenía 10 años que no iba a Venezuela y su esperanza era encontrarse con nosotros. Teníamos tanta esperanza de verlo», manifestó Méndez, cuya familia tuvo que costear de forma particular el transporte de los restos, sin ningún tipo de supervisión médica.

TERREMOTOS EN VENEZUELA
Las autoridades nacionales señalaron que, hasta este jueves, se han contabilizado más de 3.800 muertos y 16.000 heridos por el devastador doble terremoto que sacudió el país el pasado 24 de junio.
Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, publicó en sus redes sociales el balance del doble terremoto hasta este 9 de julio. A dos semanas de la tragedia, la cifra de víctimas mortales aumentó hasta 3.889.
Mientras que 6.462 personas han sido rescatadas, la cifra de heridos se mantuvo en 16.740 y la cantidad de pacientes atendidos aumentó hasta 28.836. No hay un balance detallado sobre la gravedad de las lesiones de las víctimas.
Rodríguez también afirmó que las autoridades atendieron a 86.794 familias afectadas en el doble terremoto. Asimismo, precisó que la cantidad de personas sin vivienda se mantuvo en 17.907 y que fueron activados 89 campamentos transitorios.
Al igual como adelantaron hace unos días, las autoridades ratificaron que 856 edificios se vieron afectados en el doble terremoto. De ellos, 190 colapsaron, la amplia mayoría en La Guaira, la entidad más afectada.

