Apenas habían pasado unas horas desde los terremotos del 24 de junio, cuando el atleta, modelo y conferencista Juan Pablo Dos Santos, aparecía en redes sociales brindando esperanzas a quienes no solo perdieron sus hogares y sus seres queridos, sino también partes de su cuerpo.
Dos Santos, quien también es creador de contenido comenzó a ayudar a muchos afectados, enfocándose en los niños, jóvenes y adultos que sufrieron la amputación de alguna de sus extremidades a causa de los sismos.
“Ustedes son los milagros de Venezuela”, dice el joven, quien recorre los pasillos de los hospitales llevando un mensaje de aliento a quienes están afrontando ahora el proceso que él tuvo que vivir en 2019 cuando perdió sus dos piernas a causa de un accidente de tránsito.
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El conferencista sabe que las palabras de ánimo no son suficientes. Para estas personas el desafío apenas comienza. Necesitarán cirugías, prótesis, rehabilitaciones y múltiples implementos para retomar sus actividades cotidianas. Y el panorama se torna aún más complejo en un país que antes del desastre el acceso a los servicios de salud ya era limitado.
“Yo sé que la mayoría de las familias venezolanas no tienen la capacidad económica para costear estos tratamientos”, indica Dos Santos en entrevista con Noticias Telemundo.
Agrega que ninguna de las prótesis ni los componentes se hacen en el país y hay que importarlo todo por lo que alcanza un costo muy elevado.
EL PROYECTO
Por ello, la Fundación Juan Pablo Dos Santos y la Fundación Hospital Ortopédico Infantil unieron sus fuerzas para lanzar el “Fondo Humanitario 77”.
Se trata de un proyecto diseñado para responder a esta emergencia donde también interviene la Fundación Cirec que tiene más de 50 años de trayectoria en rehabilitación integral.
El fondo humanitario se traduce en el proyecto “Fe sin fronteras”. Esta iniciativa busca establecer un modelo de atención permanente que garantice los recursos, la fabricación de dispositivos y el acompañamiento médico de los pacientes durante todas las etapas de su vida.
“Yo sé exactamente lo que significa perder las piernas y sentir que el mundo se detiene. Pero también sé lo que pasa cuando alguien te tiende la mano; gracias a la solidaridad, yo volví a caminar y recuperé mi vida”, afirmó Juan Pablo Dos Santos.
“Hoy me toca a mí, junto a los expertos de CIREC y el Hospital Ortopédico Infantil, ser ese puente para que cientos de venezolanos vuelvan a ponerse en pie. Nuestro compromiso no termina cuando entregamos una prótesis; estamos construyendo un proyecto sostenible en el tiempo”, manifestó.
CENTRO DE REHABILITACIÓN
También afirmó que “desde la Fundación Juan Pablo Dos Santos asumimos el gran objetivo de crear un centro de rehabilitación especializado en el país. El mismo funcionará como nuestra base operativa para hacer el seguimiento continuo a todos los casos atendidos. Así nos aseguramos de cada beneficiario reciba el mantenimiento, las terapias y el apoyo necesario para que nunca más dejen de caminar”.
Como parte de la articulación en Venezuela, la Fundación Hospital Ortopédico Infantil aportará su trayectoria en ortopedia y rehabilitación para fortalecer la atención de pacientes con pérdida de movilidad, lesiones severas y necesidad de dispositivos de apoyo.
A esta red de apoyo en el territorio nacional se suma también Fundaprocura, aportando su experiencia en la dotación de sillas de ruedas adaptadas y soporte logístico para asegurar la movilidad e inclusión social de los afectados.

