Este sábado 10 de octubre, Andreína y Margareth Baduel informaron que pudieron visitar por segunda vez en dos años y medio a su hermano Josnars. A través de un video difundido por las redes sociales, las hermanas denunciaron que las condiciones inhumanas persisten en el centro penitenciario El Rodeo I.
Recordaron que Josnars lleva seis años “en detención arbitraria”, y “permanece, junto a sus compañeros, en condiciones de horror”.
Llamaron la atención acerca de que esta visita “no puede ser una excepción. Mientras se habla de reconciliación, no hay justificación para que nosotros tengamos una visita a través de un vidrio”.
Se trató de una visita «especial», la cual permitió “un contacto físico que rompió con la fría dinámica habitual de una conversación de apenas quince minutos a través de un vidrio”, destaca el post publicado por el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (ClippVe).
Recalcaron que la realidad tras las rejas sigue siendo alarmante. “Josnars y los demás detenidos continúan enfrentando tratos crueles”, dijeron.
“Tienen restricción de medicación, alimentación e hidratación y eso no se puede borrar”, denunciaron.
Alertaron que siguen “durmiendo sobre camas de cemento y dependiendo de una letrina en condiciones precarias, sumado a las restricciones sistemáticas en el acceso a una alimentación adecuada”.
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Ante este panorama, la familia Baduel “hace un llamado urgente a la sociedad y a los organismos internacionales para no olvidar que El Rodeo I opera bajo prácticas de tortura”.
El Comité enfatizó que “es fundamental mantener la atención sobre la situación de los presos políticos en Venezuela”.
Recordó que “la dignidad humana no puede ser suspendida y que la libertad y el respeto a los derechos fundamentales siguen siendo una deuda pendiente e imperativa”.
EN EL RODEO I | Hoy #10Oct Andreína y Margareth Baduel denunciaron que las condiciones inhumanas persisten en el centro penitenciario El Rodeo I. Tras seis años de detención arbitraria de su hermano, Josnars Adolfo Baduel, las hermanas pudieron abrazarlo por segunda vez, en dos años y seis meses, gracias a una visita «especial», la cual permitió un contacto físico que rompió con la fría dinámica habitual de una conversación de apenas quince minutos a través de un vidrio.
A pesar de este breve reencuentro, recalcan que la realidad tras las rejas sigue siendo alarmante. Josnars y los demás detenidos continúan enfrentando tratos crueles, durmiendo sobre camas de cemento y dependiendo de una letrina en condiciones precarias, sumado a las restricciones sistemáticas en el acceso a una alimentación adecuada.
Ante este panorama, la familia Baduel hace un llamado urgente a la sociedad y a los organismos internacionales para no olvidar que El Rodeo I opera bajo prácticas de tortura.
Es fundamental mantener la atención sobre la situación de los presos políticos en Venezuela, recordando que la dignidad humana no puede ser suspendida y que la libertad y el respeto a los derechos fundamentales siguen siendo una deuda pendiente e imperativa.
#QueSeanTodos #LibertadEsHumanidad
— Comité por la Libertad de los Presos Políticos (@clippve) October 11, 2026
