Un preso, identificado como Eliezer Navas, falleció por asfixia mecánica en el Centro de Formación Hombre Nuevo Juan López, mejor conocido como cárcel de Tocuyito, estado Carabobo, según el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP).
La ONG informó en sus redes sociales sobre el caso de Navas. Aunque no afirmó que el recluso se quitó la vida, el OVP instó a las autoridades a determinas las circunstancias en las que se dio la asfixia mecánica.
«Una muerte por asfixia mecánica bajo custodia obliga a investigar no solamente cómo murió Eliezer Navas, sino qué estaba viviendo antes de su muerte, cuál era su estado de salud física y mental y si existieron señales de alerta que no fueron atendidas», apuntó.
El OVP sostuvo que se deben determinar las condiciones de Navas en la cárcel. «Detrás de las rejas las condiciones de reclusión siguen condenando a la muerte, bajo la mirada de las instituciones que tienen que garantizar la vida»
OVP ALERTA DE SITUACIÓN EN LAS CÁRCELES
La ONG sostuvo que la muerte de Navas volvió a «poner sobre la mesa» la grave situación que se vive en la cárcel de Tocuyito. «Las condiciones (…) pueden afectar gravemente su salud mental y llevarlos a situaciones extremas de desesperación», aseveró.
«Hambre, deficiencias en la atención médica, enfermedades, dificultades para acceder adecuadamente al agua, condiciones insalubres y denuncias de corrupción forman parte de la realidad documentada por nuestra organización en este centro penitenciario», apuntó.
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🚨 #OVPDenuncia | Murió un preso por asfixia mecánica en cárcel de Tocuyito
Eliezer Navas murió por asfixia mecánica mientras se encontraba privado de libertad en el Centro de Formación Hombre Nuevo Juan López, ubicado en Tocuyito, estado #Carabobo, anteriormente denominado… pic.twitter.com/VaZTQPOPuT
— Observatorio Venezolano de Prisiones (@oveprisiones) September 16, 2026
Desde el OVP alertaron que, hace unos años, familiares de privados de libertad protestaron por las condiciones de alimentación. A esto se sumó que, aparentemente, «algunos enfermos no recibían los cuidados médicos indispensables».
Durante los últimos meses, el OVP ha denunciado la muerte de decenas de reclusos y contabilizó 51 casos entre abril y julio. Según otro informe, casi 400 privados de libertad han muerto desde 2011 en 24 masacres en los penales.

