El presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), monseñor Jesús González de Zárate, pidió este viernes, 25 de septiembre, priorizar el bien común en la eventual distribución de la riqueza nacional y llamó a avanzar hacia una nueva institucionalidad democrática en el país.
Así lo planteó tras una reunión con miembros de la Asamblea Nacional electa en 2015, en la que los obispos expusieron su posición sobre la hoja de ruta de las negociaciones que se adelantan actualmente en Venezuela.
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Durante una entrevista concedida a Unión Radio, el prelado detalló que el encuentro sirvió para conocer de cerca el avance de esa mesa de diálogo.
Además, señaló que la jerarquía eclesiástica planteó los puntos que considera prioritarios en la nueva fase de negociación, entre ellos el respeto a la dignidad humana y la liberación de los presos políticos.
«Se dio un encuentro para conocer mejor las posiciones, los avances de los trabajos de esta mesa de encuentro y nos dio la oportunidad a nosotros los obispos de plantear algunos aspectos que nos parece de importancia y que los hemos hecho saber en muchas oportunidades a través de los documentos de la CEV», señaló monseñor.
González de Zárate insistió en que la Iglesia católica no actúa en función de intereses políticos y, «su interés central», de cara a un eventual ingreso de nuevos recursos al país, es que las decisiones económicas y sociales antepongan el bien de todos los venezolanos por encima de intereses particulares o sectoriales.
«Si hablamos de la riqueza nacional y de la posibilidad de que vengan nuevos ingresos a Venezuela lo que se debe pensar en primer lugar es en el bien común, no en el bien parcial, de una empresa o de un Estado, sino el bien de todos; eso debería tener prioridad en la agenda de reflexión política de Venezuela», enfatizó.

CRISIS EN VENEZUELA
El planteamiento, de la CEV, se produce en medio de un sistema de salud pública que atraviesa una de sus peores crisis.
El presidente de la Federación Médica de Venezuela, Douglas León Natera, advirtió que alrededor del 95 % de los hospitales del país opera al borde de la inactividad y prácticamente con las puertas casi cerradas, mientras que apenas cuatro o cinco centros mantienen un funcionamiento continuo.
Según el gremio médico, 302 hospitales en todo el país requieren reparaciones.
A ese panorama se sumó, el pasado 24 de junio, la emergencia derivada de los terremotos que golpearon mayormente el estado La Guaira la cual expuso un sistema debilitado por el éxodo de personal y una inversión pública muy por debajo del mínimo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), dejando en evidencia una precariedad que actualmente sigue marcando la atención médica en el país.

