Un McDonald’s ubicado junto a las ruinas de complejos residenciales derrumbados en Caraballeda, en La Guaira, se transformó en un centro de rescate y atención para mascotas extraviadas tras los terremotos del 24 de junio.
De acuerdo con Telemundo y otros medios, decenas de voluntarios lograron rescatar hasta 140 mascotas y tratar a otras 60, en una iniciativa que los vecinos ya bautizaron como el «Hospital McDonald’s».
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El local, uno de los pocos que mantuvo el servicio eléctrico y el aire acondicionado tras el desastre, fue adaptado un día después de los terremotos por Ángel Matute y un grupo de 70 veterinarios, estudiantes de medicina y voluntarios civiles llegados desde Barquisimeto (Lara), quienes buscaban refugio de la lluvia y terminaron por convertir el restaurante en un punto de atención tanto para víctimas humanas como para perros y gatos heridos o desaparecidos entre los escombros.
«Para nosotros, una mascota es simplemente otra vida humana. Hay animales más humanos que los mismos seres humanos», afirmó Matute, quien coordina las labores de rescate y también pernocta en el lugar junto a otros voluntarios.
EL RESCATE DE BUDDY
Entre los casos que ilustran la labor del improvisado hospital está el de Gabriela Alves, de 36 años, quien recuperó el jueves a su perro Buddy, de seis años, tras ocho días de búsqueda.
La mujer relató que acudía a diario al McDonald’s para preguntar si los voluntarios habían encontrado a algún perro blanco, y que solo halló el rastro de su mascota al escuchar un ladrido mientras hurgaba entre los escombros de su vivienda, donde distinguió la oreja del animal asomando por una grieta en el concreto.

Rescatistas cercanos acudieron al llamado de auxilio de Alves y abrieron un hueco en el muro para sacar al perro, cubierto de polvo pero con vida.
Horas más tarde, veterinarios del Hospital McDonald’s lo examinaron para descartar lesiones tras más de una semana atrapado.
«Es un milagro. Perdimos todo lo material, pero estamos vivos», expresó Alves mientras abrazaba a Buddy, quien recibía suero por vía intravenosa sobre una mesa del restaurante.
El equipo liderado por Matute señaló que continuará con las labores de búsqueda y reencuentro de mascotas con sus dueños en La Guaira hasta que la ayuda ya no sea necesaria, en medio de un panorama en el que numerosas familias venezolanas siguen buscando a seres queridos —humanos y animales— desaparecidos tras la devastación causada por los sismos.

