El cáncer de mama se mantiene como la principal causa de mortalidad e incidencia oncológica en la mujer venezolana, habiendo superado al cáncer de cuello uterino. Abordar esta realidad exige comprender el panorama epidemiológico actual, las barreras socioeconómicas para el acceso al tratamiento y el impacto de los hábitos de vida en la prevención de la enfermedad.
Para analizar esta situación, desde Caraota Digital conversamos con el Dr. Juan Saavedra, Gerente de Comunicaciones y Relaciones Institucionales de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV), y la Dra. Vanessa Ochoa, vicepresidenta de SenosAyuda.
PANORAMA EPIDEMIOLÓGICO: UN CRECIMIENTO SOSTENIDO
Según proyecciones e informes desarrollados por la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV) en conjunto con el Centro de Estadística y Matemática Aplicada de la Universidad Simón Bolívar (USB), la tendencia de esta patología se mantiene al alza en el país. Se estiman 9.354 nuevos casos y 4.080 fallecimientos anuales por cáncer de mama en Venezuela.
«En las últimas dos décadas, las tasas de mortalidad e incidencia han mantenido un crecimiento sostenido, acentuado por la falta de programas masivos de pesquisa precoz y el diagnóstico en estadios avanzados (estadios III y IV)», precisó el Dr. Saavedra.
LEA TAMBIÉN: SOCIEDAD ANTICANCEROSA PROYECTA 85 MIL 503 NUEVOS CASOS DE CÁNCER EN EL PAÍS EN 2026
La Dra. Ochoa coincide con el especialista de la Sociedad Anticancerosa, de que uno de los mayores problemas son los diagnósticos tardíos.
«Nos preocupa no solo la cantidad de casos, sino que muchas mujeres llegan a la consulta en etapas avanzadas. Además, las dificultades para acceder a diagnósticos oportunos hacen que la situación sea aún más compleja», advirtió.
DIAGNÓSTICOS A EDADES MÁS TEMPRANAS
Aunque históricamente el despistaje se recomendaba a partir de los 40 años, los especialistas alertan sobre una aceleración en la curva epidemiológica.
El Dr. Juan Saavedra atribuye esta situación a una combinación de factores metabólicos y de estilo de vida —como altas tasas de sobrepeso, sedentarismo y dietas hipercalóricas que alteran los niveles estrogénicos—, además de factores reproductivos (menarquía precoz, postergación de la maternidad o baja lactancia), estrés crónico y una mayor sospecha clínica que evita desestimar nódulos en pacientes jóvenes.
Por su parte, Ochoa destaca que la aparición en edades reproductivas responde a un origen multifactorial.
«No podemos atribuirlo a una sola causa. Influyen factores biológicos, hormonales, genéticos y ambientales, pero también debemos considerar que hoy existe mayor conciencia y detección. Lo importante es entender que el cáncer de mama no es exclusivo de mujeres mayores de 40 años», alertó.
PRINCIPALES BARRERAS DE ACCESO Y TRATAMIENTO
Los especialistas coinciden en que la alta tasa de mortalidad en Venezuela no solo está ligada a los retrasos en los diagnósticos; sino también en la interrupción de tratamientos debido a la falta de acceso a estudios y medicamentos en el sector público y sus altos costos en el sector privado.
En este sentido, Saavedra advierte sobre la escasez y centralización de equipos de mamografía y eco mamario en el sistema público, así como la imposibilidad de muchos pacientes «para asumir estudios de biopsia, inmunohistoquímica y tomografías diagnósticas en laboratorios privados».
Asimismo, alerta sobre los lapsos prolongados entre el primer síntoma y el inicio del tratamiento oncológico, además de las «fallas intermitentes en el suministro de fármacos de quimioterapia y terapia dirigida».
Entre tanto, para Ochoa es vital garantizar el acceso oportuno a la atención y tratamientos de los pacientes diagnosticados.
«Las principales barreras son el costo de los estudios, las dificultades para acceder a consultas especializadas, la falta de recursos para completar los tratamientos y las limitaciones económicas para trasladarse. El problema no es solamente recibir un diagnóstico, sino poder continuar el tratamiento sin interrupciones», señaló al respecto.
EL COSTO EN EL SECTOR PRIVADO VS. ALTERNATIVAS DE APOYO
Es importante resaltar que en el sector privado un tratamiento completo (estudios, biopsias, cirugía, quimioterapia, radioterapia y terapia dirigida) oscila entre los 12.000 y los 35.000 dólares, variando según el estadio tumoral y el esquema requerido.
No obstante, la SAV ofrece consultas, mamografías, ecografías y cirugías a precios subsidiados, además de jornadas de pesquisa móvil y atención en la Clínica de Prevención del Cáncer en Caracas.
Otras ONG como SenosAyuda, Funcamama, Senosalud y Fundanica brindan orientación, estudios a bajo costo y acompañamiento emocional.
En tanto la red pública nacional ofrece atención e intervenciones en centros como el Instituto Oncológico Luis Razetti o el Hospital Oncológico Padre Machado.
Sin embargo, los especialistas afirman que los pacientes que acuden al sistema público enfrentan una realidad compleja, debido a que el IVSS suministra medicamentos de alto costo para las quimioterapias, mediante las Farmacias de Medicamentos Especiales, aunque la disponibilidad oscila según el tipo de molécula dejando a varios afectados desprotegidos.
Con respecto a las cirugías, Saavedra recuerda que aunque los hospitales universitarios y oncológicos principales realizan estas intervenciones quirúrgicas «la disponibilidad de cupos quirúrgicos, anestesiología e insumos médicos suele generar demoras».
En cuanto a la radioterapia, el especialista advierte que «es una de las fases con mayor cuello de botella debido a la cantidad limitada de aceleradores lineales operativos a nivel nacional en centros públicos», derivando en largas listas de espera.
PREVENCIÓN, ESTILO DE VIDA Y SEÑALES DE ALERTA
De acuerdo al Dr. Saavedra entre un 30% y 40% de los casos pueden atribuirse a factores modificables del estilo de vida. Por esta razón, invita a mantener un peso saludable, realizar al menos 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico, llevar una alimentación rica en fibra y antioxidantes, y reducir el consumo de alcohol y tabaco para mitigar el riesgo.
No obstante, la Dra. Ochoa destaca que el tener hábitos saludables no indica que la persona no esté expuesta a sufrir la enfermedad.
«Es importante aclarar que tener hábitos saludables no garantiza que no tendremos cáncer. La prevención también implica conocer nuestros antecedentes, acudir a los controles y actuar a tiempo», enfatizó.
CLAVES DEL AUTOEXAMEN Y PESQUISAS OPORTUNAS
Las autoridades médicas recuerdan que el cáncer de mama también afecta a los hombres (aproximadamente entre el 0,5% y 1% de los casos) y enfatizan que el autoexamen ayuda a conocer el propio cuerpo, pero no sustituye la evaluación médica ni la mamografía o eco mamario, recomendados en el país a partir de los 35 años según el perfil de riesgo.
Asimismo, llamaron a estar atentos a varias señales que podrían indicar una patología relacionada al cáncer de mama, entre las que destacan las siguientes:
- Nódulos: Bultos o masas indoloras, duras y de bordes irregulares en mama o axila.
- Cambios cutáneos: Aspecto de «piel de naranja», hoyuelos, enrojecimiento o retracción.
- Anomalías en el pezón: Hundimiento, descamación, inversión reciente o dolor.
- Secreciones: Salida anómala de líquido transparente o sanguinolento.
- Asimetría: Cambios repentinos de forma o volumen no asociados al ciclo menstrual.
SALUD MENTAL: PILAR FUNDAMENTAL DEL PROCESO
Los especialistas recuerdan que el proceso oncológico transforma tanto a la paciente como a su entorno familiar, por lo que aseguran que el acompañamiento «psico oncológico» resulta decisivo para procesar el diagnóstico, afrontar los cambios corporales, mejorar la adherencia al tratamiento y prevenir el agotamiento del cuidador principal.
«Una paciente fortalecida emocionalmente comprende mejor sus esquemas médicos y presenta mayor tolerancia a los efectos secundarios», explicó el galeno.
Por su parte, Ochoa el apoyo psicológico es fundamental para afrontar los tratamientos y adaptarse a la vida después del cáncer.
»El cáncer no afecta solamente el cuerpo: también impacta las emociones, la familia, la autoestima y los proyectos de vida. Sobrevivir también significa recuperar la confianza, la seguridad y la capacidad de volver a disfrutar la vida», insistió la vicepresidenta de SenosAyuda.
MENSAJE DE ACCIÓN Y ESPERANZA
Ambos especialistas coinciden en que la detección temprana y la intervención oportuna transforman el pronóstico de la enfermedad.
»El cáncer no es sinónimo de muerte con la tecnología y los medios que disponemos hoy en día. Se puede tratar, curar, mejorar la calidad de vida y reintegrar a las pacientes a su rutina normal. El cáncer es curable si se diagnostica a tiempo y se instaura un tratamiento oportuno», reiteró el Dr. Saavedra.
Asimismo, envió un mensaje para quienes dudan de asistir a realizarse periódicamente los despistajes que ayudan a una detección temprana de esta afección.
«Asistir al médico o hacerte una mamografía no crea la enfermedad, la descubre a tiempo. La prevención y la detección precoz salvan vidas: un diagnóstico a tiempo abre las puertas a tratamientos menos invasivos y a altas tasas de curación. Regálate la oportunidad de cuidarte», sentenció el representante de la SAV.
Mientras que la Dra. Vanessa Ochoa le recordó a las pacientes que no están solas y que un diagnóstico de cáncer no quiere decir «que todo esté perdido».
«No dejes que el miedo te aleje de tus controles. Busca orientación, pide ayuda y permite que te acompañen. La detección temprana puede salvar tu vida y el acceso oportuno al tratamiento puede cambiar tu historia», recomendó la especialista.
