Las ventas de discos compactos en Estados Unidos aumentaron 16 % en el primer semestre de 2026 y llegaron a 16,3 millones de unidades, según un informe de Luminate. En el mismo periodo, los vinilos solo crecieron 2,4 %. ¿Por qué este fenómeno?
Luminate, una de las compañías de análisis de datos más reconocidas de la industria del entretenimiento, atribuyó el repunte al aumento de consumidores de la Gen-Z, al precio más accesible y al auge mundial del K-pop, con su amplio catálogo de ediciones especiales para coleccionistas.
LEA TAMBIÉN: PROTEGE TU CORAZÓN: EL ALIMENTO CLAVE QUE LOS CARDIÓLOGOS PIDEN INCLUIR EN LA DIETA
Su estrategia consiste en sacar varias versiones de un mismo CD y agregar «photocards» o contenido exclusivo, como hizo BTS con su último álbum «ARIRANG».
Sin las ventas del K-pop, los CDs igualmente subieron 6,7 %, una cifra muy superior a la de los vinilos.
NO SOLO ES EN ESTADOS UNIDOS
«Nosotros nunca hemos dejado de creer en el CD. Se creía que venían un poco a la baja versus el vinilo, pero la verdad es que no. Por el precio de un vinilo, te puedes comprar tres o cuatro CDs», expresó Víctor Hugo Núñez, dueño de la disquería «Todo Música» en Santiago de Chile, con más de 25 años en el rubro, de acuerdo con lo reseñado por CNN.
«Hoy en día los jóvenes están comprando muchos CDs. Están con todo lo que es ‘retro’, los clásicos y el rock latino», agregó.
«Muchos de nuestros CDs los tenemos que traer de afuera, de México, Argentina y Estados Unidos», indicó a dicho medio de comunicación.
Precisó que sus más vendidos son Michael Jackson, Los Prisioneros, Queen y Soda Stereo.
En Buenos Aires, Luis Correa, dueño de la disquería Kili y con más de 40 años vendiendo discos, coincide: «En este último tiempo vino un repunte muy grande de lo que es el CD. Aquí el vinilo sigue vendiendo como siempre, pero el CD en estos momentos se está vendiendo muy bien. Yo incluso estoy empezando a agrandar la tienda y a comprar de nuevo más CD para vender. También hay muchos jóvenes que compran. Acá es muy fuerte el rock nacional».
En Ciudad de México, Iván Sabotage, dueño de Sabotage Records, afirmó que también ha notado el interés por los CDs.
«Es algo que he notado también aquí presencialmente. Cada vez llegan más chicos y adolescentes preguntando si tenemos tal o cual artista en CD. Aquí el CD nunca se dejó, nunca se perdió. Hubo un tiempo en que estuvo muy al margen y muchos terminaron en ventas de garage o en puestos de la calle, porque todo el mundo se volcó a los vinilos. Pero ahora eso ha cambiado», acotó.

Alejandro Acuña, de la tienda «Kind of Blue», en el barrio Lastarria de Santiago, atribuyó el regreso del formato al coleccionismo, a la nostalgia y al precio.
«Hace poco hubo un boom del vinilo, pero sufrió una especie de rebote: hubo tanta demanda que los costos subieron mucho. El CD reaparece como una alternativa para los coleccionistas. Hay gente que los guarda y no los toca nunca en su vida, los deja inmaculados en su casa, sellados. Pero también hay una gran cantidad que sí los escucha, porque su calidad sonora es superior a las de las plataformas de streaming», explicó.
«Tú abres el CD, lo pones y lo puedes escuchar varias veces sin tener que apretar tanto botón. Con el vinilo es distinto: tienes que limpiarlo, cuidarlo, darlo vuelta, volver a moverlo para avanzar de canción, etc. Tienes que dedicarle mucho más tiempo», agregó.
Núñez cerró con una idea que resume el momento: «La música puede cambiar el formato, pero la música no va a morir nunca. Será cassette, vinilo o CD, no importa. La música no muere».

