Un estudio filtrado de la Brookings Institution reveló este lunes, 18 de mayo, la dimensión más cruda de la nueva ofensiva migratoria impulsada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
De acuerdo con el informe citado por medios locales e internacionales, más de 145.000 niños ciudadanos estadounidenses han sido separados de al menos uno de sus padres migrantes desde que Trump regresó a la Casa Blanca en enero de 2025.
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La cifra, inédita desde la era de las redadas masivas de 2018, muestra además que más de 22.000 menores han perdido simultáneamente a ambos progenitores por detenciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), un impacto que ha generado protestas en todo el país.
El informe detalló que un total de 146.635 niños han sido afectados por arrestos migratorios en apenas año y medio, y que más de un tercio —36,5 %— son menores de seis años, lo que subraya la vulnerabilidad extrema de esta población.
Otro 36,1 % tiene entre seis y 12 años, mientras que el resto corresponde a adolescentes de 13 a 17.
Brookings advirtió que estas cifras podrían ser solo una fracción del total real, debido a la falta de datos confiables sobre deportaciones y el destino de los menores tras la detención de sus padres.

¿CUÁL ES LA NACIONALIDAD MÁS GOLPEADA?
La nacionalidad más golpeada es la mexicana, que representa el 53,7 % de los padres detenidos, seguida por Guatemala (15 %) y Honduras (10,7 %).
Las detenciones se concentran especialmente en Washington D.C. y Texas, donde más de cinco niños ciudadanos por cada 1.000 habitantes han visto a un progenitor arrestado.
El estudio señaló que ICE mantiene actualmente a unas 60.000 personas bajo custodia y casi 400.000 han sido trasladadas a centros de detención desde 2025, reflejo de la intensidad de la política migratoria de la administración Trump.
Brookings subrayó que el gobierno desconoce en muchos casos la existencia de los niños que quedan atrás. Además, la mayoría de los padres evita contactar al sistema de bienestar infantil por miedo a perder la custodia.
Por ello, organizaciones comunitarias recomendaron a las familias elaborar “planes de preparación”. Por ejemplo, que designen a un adulto de confianza para asumir el cuidado del menor en caso de detención.
Brooklings calcula que hay 13 millones de adultos indocumentados o con estatus migratorio irregular, con protección parcial. Y que, entre sus familias se encuentran más de 4,6 millones de niños ciudadanos estadounidenses que viven con un progenitor en riesgo de deportación. Esto, incluyendo casi 2,5 millones de niños que podrían enfrentar la detención de ambos.

