Un gran jurado federal acusó formalmente a Janet Risi Field, de 66 años, y a su hermano Steven Louis Risi, de 70, por encabezar una red de sobornos y lavado de dinero durante décadas, luego de defraudar por más de 80 millones de dólares a los propietarios de franquicias de una conocida cadena de comida rápida que, según registros, sería la especialista en sándwiches, Subway,
Los fiscales detallaron que el esquema involucró a proveedores que buscaban contratos de suministro. Estas empresas pagaban comisiones ilícitas secretas a Risi Field y a miembros de su familia para asegurar las negociaciones de alimentos y servicios.
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La mujer ayudó a crear Independent Purchasing Cooperative, Inc., una entidad sin fines de lucro con sede en Miami-Dade que gestionaba las compras del grupo. De acuerdo con Telemundo, registros en línea confirman que la cadena involucrada en las operaciones es la marca Subway.
Risi Field aprovechó su puesto como directora ejecutiva para exigir que los intermediarios compartieran las comisiones contractuales con su entorno. Junto a su hermano, utilizó empresas fantasmas para ocultar más de 60 millones de dólares provenientes de estos pagos ilegales.
Los fondos desviados sirvieron para financiar un estilo de vida repleto de lujos. Los imputados compraron propiedades en Florida y Carolina del Norte, hicieron inversiones privadas, adquirieron más de 400.000 dólares en joyas y cubrieron membresías en clubes privados.
LA CONDENA QUE PODRÍAN RECIBIR LOS RISI
Desde inicios de los años 2000, la ejecutiva también alimentó un fondo clandestino multimillonario. Usó ese dinero para pagar el sueldo de su asistente personal, una empleada doméstica y un encargado de mantenimiento residencial.
Las autoridades señalaron que cerca de 3,4 millones de dólares sirvieron para saldar tarjetas de crédito personales. Además, un millón de dólares fue a parar a una cuenta bancaria controlada directamente por ambos hermanos.
En 2011, Risi Field usó ocho millones de dólares del esquema para pactar un acuerdo judicial secreto con un excontratista que la acusó de corrupción. Ocultó este hecho a la junta directiva y, al ser despedida en 2021, cobró más de seis millones de dólares de indemnización.
Ambos procesados enfrentan cargos por conspiración para cometer lavado de dinero y transacciones con bienes ilícitos. Risi Field suma además cargos por fraude electrónico. De ser hallados culpables, podrían cumplir condenas de hasta 20 años de prisión.

