Las familias migrantes indocumentadas en el estado de Tennessee (EEUU) enfrentan una difícil decisión tras la entrada en vigor de una nueva política estatal que podría exponer su situación migratoria junto a sus hijos en estado delicado de salud.
De acuerdo con Independent y otros medios locales, a partir del 1 de julio, los beneficiarios sin estatus legal inscritos en el programa de Servicios Especiales para Niños serán reportados a una agencia estatal que comparte información con las autoridades federales de inmigración.
LEA TAMBIÉN: VIDEO | LA SORPRENDENTE HISTORIA DE JOSÉ: EL VENEZOLANO QUE ICE DEPORTÓ PERO LOGRÓ REGRESAR DESDE VENEZUELA A CHICAGO
Durante años, este programa sirvió de apoyo para miles de familias de bajos recursos con hijos que padecen enfermedades graves o discapacidades físicas.
La iniciativa proporciona acceso a medicamentos, cirugías, hospitalizaciones, terapias, equipos médicos y otros servicios esenciales, independientemente del estatus migratorio de los beneficiarios. Sin embargo, la nueva normativa cambia significativamente las condiciones de acceso para los menores indocumentados.
POLÉMICA LEY CONTRA MIGRANTES
La medida surge después de que Tennessee aprobara una ley que obliga a las agencias estatales y locales a informar sobre el estatus migratorio de las personas que reciben ciertos beneficios públicos.
Se precisó que los datos serán enviados a la División Centralizada de Control de Inmigración, una entidad creada en 2025 para coordinar el intercambio de información con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Por tanto, los padres sin estatus migratorio legal, que necesitan el programa para sus hijos, ahora deben decidir si los recursos médicos justifican el riesgo de que el ICE intervenga y potencialmente los deporte.

¿HAY FORMA DE REVERTIR LA SITUACIÓN?
De momento, lo que se informó es que Michele Johnson, directora ejecutiva del Centro de Justicia de Tennessee, quien declaró a NPR la semana pasada, expresó que la nueva política era «inmoral» e «ilegal». Y añadió que se estaban preparando para presentar una demanda.
«Como madre, no puedo imaginarme ver sufrir a mi hijo, verlo sufrir no por una enfermedad grave con la que nació, sino porque los funcionarios electos de mi estado quieren tener un tema político con el que puedan hacer campaña», dijo Johnson.
Según informó Tennessee Outlook, en 2024 había aproximadamente 4.640 niños inscritos en el programa de Servicios Especiales para Niños.
En tanto, The Washington Post, indicó que aproximadamente 400 familias recibieron cartas por correo advirtiéndoles sobre el próximo cambio en la ley. Hasta ahora, se desconoce cuántas familias se han dado de baja del programa.

