El regreso de Woody y su combo: ¿Era necesaria Toy Story 5?

4 Min de Lectura
TOY STORY

Cuando se anunció una quinta entrega de Toy Story, el escepticismo fue generalizado. Tras una cuarta película que bien pudo haber sido un cortometraje de Pixar y que se sintió más como una excusa para exprimir la franquicia que como una necesidad narrativa, la pregunta era inevitable: ¿realmente necesitamos más de Woody y Buzz?

La respuesta que nos da esta nueva entrega es compleja, pero sorprendentemente gratificante. En esta ocasión, los juguetes se enfrentan a un enemigo contemporáneo e implacable: la tecnología.

Esta premisa abre un abanico de posibilidades interesantísimas sobre la mesa. Sin embargo, la película sufre de un mal moderno: aunque toca temas reflexivos muy profundos, la producción parece obligarse a mantener un tono estrictamente infantil, interrumpiendo momentos de gran carga emocional con chistes anticlimáticos para asegurar las risas de los más pequeños.

- Publicidad -
Ad image

 

El gran acierto: El momento de Jessie

Si algo hay que aplaudirle a esta secuela es el cambio de enfoque. El protagonismo recae esta vez sobre Jessie, una decisión más que acertada que le da un aire fresco a la dinámica de siempre. Gracias a este desarrollo y a una estructura mucho más sólida, Toy Story 5 se posiciona notablemente por encima de su predecesora. Nos demuestra que, si bien la cuarta parte fue un tropiezo redundante, aquí sí había una historia que valía la pena contar.

Un mensaje que resuena 

El verdadero corazón de la película late en su hermoso mensaje: aprender a soltar. La trama nos recuerda que el fin de un momento hermoso en nuestras vidas no significa que haya sido un fracaso; al contrario, esos recuerdos terminan formando lo que somos hoy. Es una lección madura, nostálgica y muy fiel al espíritu original de la saga.

Ahora bien, hay que ser honestos de cara a la taquilla y al panorama cinematográfico actual.

Toy Story 5 es una película buena y linda, pero no llega a ser trascendental. Curiosamente, este mismo año Pixar nos entregó una joya superior como Hoppers, una propuesta original y conmovedora que, lamentablemente, muchos se perdieron en salas debido a una evidente falta de marketing por parte del estudio, que prefirió apostar todo el dinero de la publicidad a lo seguro: la nostalgia de sus juguetes estrella.

Veredicto final

¿Vale la pena seguir exprimiendo la franquicia? Si el resultado va a tener el corazón de esta entrega, se puede perdonar el negocio. Toy Story 5 no supera a la trilogía original, pero redime el tropiezo de la cuarta y nos deja con un gran sabor de boca, una bonita reflexión y, por cierto, una escena postcréditos sumamente divertida que no se pueden perder.


Caraota Digital no se hace responsable por las opiniones, calificaciones y conceptos emitidos en las columnas de opinión publicadas en este medio.
Compartir este artículo
TASA BCV Vie 19/06
$ USD: 607,39 Bs
EUR: 697,36 Bs
FÚTBOL