Los propietarios de la discoteca Jet Set, los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, serán juzgados por homicidio involuntario tras el colapso del techo del establecimiento en Santo Domingo en abril de 2025, tragedia que dejó 236 muertos y 180 heridos, según decidió este lunes la justicia dominicana.
La decisión fue adoptada por el juez Raymundo Mejía, del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, quien envió el caso a juicio de fondo y mantuvo la calificación jurídica solicitada por el Ministerio Público.
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El magistrado rechazó el pedido de los denunciantes, que buscaban que el proceso avanzara por homicidio voluntario al alegar que los acusados conocían el deterioro del inmueble.
El tribunal también ratificó las medidas de coerción contra los imputados, que incluyen garantía económica, presentación periódica y prohibición de salida del país.
Además, ordenó la inmovilización de bienes por un monto de hasta 500 millones de pesos dominicanos, equivalentes a unos 8,3 millones de dólares, como medida cautelar dentro del proceso.
CRÍTICAS CONTRA LA DECISIÓN
Tras el fallo, el Movimiento Justicia Jet Set, que agrupa a sobrevivientes y familiares de las víctimas, expresó respeto institucional por la decisión, aunque la consideró insuficiente.
El colectivo insistió en que debió aplicarse la figura de homicidio con dolo eventual, al sostener que existía conocimiento del riesgo y aun así se permitió la continuidad de las operaciones del local.
Por su parte, Alcides Acosta, quien perdió a un hermano y a su cuñada en la tragedia, calificó de «parcializada» la decisión judicial de mantener la acusación de homicidio involuntario.
«Seguiremos luchando, vamos a seguir peleando», afirmó Acosta, ante los medios, aunque argumentó que se trata del «juego del huevo y la piedra» porque, según dijo, al juez «no le duelen» las víctimas.
La investigación del Ministerio Público sostiene que la discoteca Jet Set, uno de los principales centros nocturnos del país, operó durante años con graves fallas de mantenimiento estructural.
La tragedia ocurrió durante una presentación del merenguero Rubby Pérez, y entre las víctimas figuran también el exlanzador de Grandes Ligas Octavio Dotel, el diseñador Martín Polanco y ciudadanos de varias nacionalidades, incluidos venezolanos, en uno de los siniestros más mortales de la historia reciente del país.

