El economista alemán Joachim Klement, célebre por acertar a los campeones de los últimos tres Mundiales con un modelo estadístico que él mismo considera «absurdo», apostó ahora por una selección que muy pocos tienen en sus apuestas o quinielas, cuando solo restan poco más de dos semanas para la gran cita internacional.
De acuerdo con su método, el campeón en tierras norteamericanas —ya que este Mundial se celebrará en conjunto entre Estados Unidos, México y Canadá— será el representante de Países Bajos.
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Sería el cuarto acierto de la profecía estadística de Klement, si levantan el trofeo en julio.

¿POR QUÉ ES TAN FAMOSO EL MODELO DEL ALEMÁN?
De acuerdo con una nota de BBC Mundo, el prestigio de Klement —un estratega financiero que vive en Reino Unido desde hace una década— nació casi por accidente.
Su modelo, creado para burlarse de la arrogancia de los economistas que creen poder predecirlo todo, terminó superando incluso al mítico pulpo Paul.
Desde 2014, sus cálculos han anticipado correctamente a Alemania, Francia y Argentina, lo que ha convertido su ejercicio académico en un fenómeno viral que muchos consideran «infalible».
El modelo no solo proyecta al campeón: también dibuja un torneo lleno de giros inesperados. Entre ellos, una sorprendente victoria de Japón sobre Brasil en octavos de final y la eliminación de Escocia a manos de Corea del Sur.
Además, anticipa que Inglaterra alcanzará las semifinales, solo para volver a caer ante Portugal, como ocurrió hace dos décadas.
Para Klement, estos resultados reflejan factores «sistémicos» —población, riqueza, clima, ranking FIFA—, pero también los límites de cualquier predicción.
El economista insiste en que su éxito no debe confundirse con certeza científica. «El otro 50 % es suerte», insistió, recordando que un poste, una decisión arbitral o un mal día pueden alterar cualquier cálculo.
Aun así, cada ciclo mundialista multiplica la presión: colegas, lectores y apostadores lo tratan como un gurú, pese a sus advertencias. Incluso, recibe preguntas técnicas sobre lesiones, como la del neerlandés Xavi Simons, que podrían alterar su modelo.

