Organismos de seguridad capturaron en el estado Aragua al tercer sospechoso que había escapado a Venezuela tras el procedimiento estético ilegal a Yulixa Toloza, la mujer de 52 años a quien encontraron muerta tras una semana desaparecida.
El detenido responde al nombre de Eduardo David Ramos, quien se encontraba en la ciudad de Maracay. De acuerdo con la investigación preliminar, este hombre sería el que realizó la lipólisis láser a la víctima en Bogotá.
La investigación ha revelado que Ramos desempeñaba funciones como estilista y barbero profesional, sin formación acreditada en medicina, según Red+ Noticias.
Asimismo, estaría enfrentando cargos por delitos como desaparición forzada, omisión de socorro y homicidio.
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Esta detención se suma a la realizada en el estado Portuguesa de la pareja María Fernanda Delgado Hernández y Edinson Torres Sarmiento, dueños del establecimiento. De igual forma, cabe recordar que las autoridades colombianas también detuvieron a dos implicados antes de que lograran salir de ese país.
Además, tras encontrar el vehículo en el que trasladaron a la víctima en Cúcuta, iniciaron las sospechas de que las tres personas que seguían prófugas habrían viajado a Venezuela.

¿CÓMO OCURRIÓ LA MUERTE?
La muerte de Toloza ocurrió por varios factores. Sin embargo, destaca que le aplicaron una segunda dosis de ketamina, un potente medicamento de uso controlado luego de que la paciente manifestara fuertes dolores y complicaciones físicas tras la intervención.
La ketamina solo puede ser administrada bajo estricta supervisión médica y monitoreo constante de signos vitales. Este medicamento podría tener efectos adversos como alteraciones respiratorias, pérdida de conciencia y cambios severos en el ritmo cardíaco.
Por otra parte, descubrieron que la víctima se encontraba muy afectada debido a que le habrían extraído cerca de 10 litros, una cifra que supera ampliamente los límites considerados seguros por especialistas en cirugía plástica.
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Expertos consultados por medios nacionales explicaron que una intervención de este tipo no debería superar entre cinco y seis litros en una sola sesión debido al alto riesgo de complicaciones médicas severas, incluyendo shock hipovolémico y falla orgánica.
Todos estos factores, sumados a que se trataba de una paciente de 52 años y que no tenía el cuidado médico profesional necesario influyeron en su muerte.
Habitantes del sector y antiguos pacientes aseguraron que el lugar tenía reconocimiento en la zona cuando trabajaban especialistas certificados, pero que la situación cambió en los últimos meses con la llegada de nuevos responsables.

