En un operativo conjunto llevado a cabo en el condado de Hays, en Texas (EEUU), más de 40 personas fueron detenidas por presuntos vínculos con el Tren de Aragua.
De acuerdo con medios locales, entre los detenidos se encuentran menores de edad, lo que da una idea de la complejidad y el alcance de esta red criminal.
LEA TAMBIÉN: VENEZOLANO VINCULADO AL TREN DE ARAGUA ESCAPÓ DE LA POLICÍA: PERO TRAS UNA INTENSA BÚSQUEDA, ASÍ TERMINÓ TODO
Como se sabe, este grupo venezolano, conocido por actividades como extorsión, secuestro y tráfico de drogas, ha expandido su influencia a varios países de América Latina. Pero ahora, enfrenta la atención de las autoridades estadounidenses en su propio territorio.
El operativo, resultado de más de un año de investigación, involucró a múltiples agencias, incluyendo el FBI, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS, en inglés).
También participó la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI, en inglés) y el Departamento del Alguacil del condado de Hays.
Durante la redada, las autoridades también incautaron drogas y otros elementos que podrían ser utilizados como evidencia en los casos judiciales. Este esfuerzo coordinado refleja la creciente preocupación por la presencia de organizaciones criminales extranjeras en territorio estadounidense.
Al Tren de Aragua lo clasificó como una organización criminal transnacional Estados Unidos, lo que permite a las autoridades en ese país aplicar sanciones económicas y legales más severas.
Esta clasificación, implementada durante la administración de Joe Biden, sigue los esfuerzos previos de Donald Trump para combatir a grupos como este, incluyendo su designación como una amenaza terrorista.
En concreto, estas medidas buscan limitar el apoyo material y financiero que estas organizaciones puedan recibir.
Para las autoridades estadounidenses, la detención masiva en Texas es un paso significativo en la lucha contra el Tren de Aragua, pero también plantea preguntas sobre la capacidad de EEUU para manejar el impacto de estas organizaciones en las comunidades locales.