El intenso debate sobre los efectos reales que provocan las actividades de alta adrenalina en el sistema cardiovascular humano sumó nuevos hallazgos clínicos de gran relevancia internacional.
Millones de personas con patologías cardíacas crónicas evitan subir a las atracciones mecánicas por el temor a sufrir un colapso cardíaco fulminante debido a las fuertes emociones de la velocidad. Por lo tanto, la difusión de una investigación especializada busca aclarar las dudas médicas mediante un riguroso análisis científico de los factores de riesgo cotidianos.

Un estudio de la Escuela de Medicina de Yale y la American Heart Association (AHA) analizó a 647 adultos con miocardiopatía hipertrófica, quienes realizaron más de 8.000 actividades de alto impacto como montañas rusas y paracaidismo. Cerca de un tercio experimentó molestias leves.
Los incidentes graves fueron mínimos: solo nueve personas (1,5 %) reportaron un episodio crítico, cuatro de ellos en montañas rusas.
El Dr. Dan Jacoby indicó que «el riesgo por actividad fue muy bajo, extraordinariamente bajo», aclarando que los decesos en estas atracciones suelen ligarse a fallas mecánicas, reseñó Infobae.

LA PELIGROSA FALTA DE CONSENSO EN LAS CONSULTAS MÉDICAS
El doctor Nikolaos Papoutsidakis, instructor de la Escuela de Medicina de Yale y coautor del trabajo, advirtió sobre la disparidad de criterios médicos ante la falta de datos uniformes sobre actividades de alta adrenalina.
«Algunos médicos afirmaban que era seguro, otros que era peligroso, y solo una minoría le decía al paciente que no hay demasiados datos sobre el tema», dijo.
El reporte detalla la división de opiniones entre los profesionales consultados por los 213 participantes Ante este escenario, el cardiólogo Dan Jacoby recomendó utilizar el estudio como base para el diálogo personalizado, indicando: «Queremos alentar a las personas a que usen esto como punto de partida para conversar con sus médicos sobre si creen que es apropiado para ellas en particular».

