El punto G es una zona erógena asociada al clítoris y la estimulación de esta zona provoca una respuesta de excitación sexual.
En 1940, el ginecólogo alemán Dr. Ernst Gräfenberg fue el primer profesional médico que identificó esta zona en un artículo científico. Muchas personas relacionan el squirt con el punto G, pero es totalmente diferente.
Muchas mujeres creen que la estimulación del punto G es la manera de provocar el squirting, pero no es tan simple. En la misma encuesta realizada en Estados Unidos, se mencionaron diferentes técnicas para ayudar a experimentar el squirting, entre ellas la presión dentro de la pared vaginal y la estimulación del clítoris por sí sola.
Vale mencionar que el squirt o squirting es la expulsión abundante de un líquido transparente o claro a través de la uretra durante la excitación sexual o el orgasmo.

¿CÓMO ESTIMULAR EL PUNTO G?
El punto G se puede estimular de muchas maneras, pero la más corriente es introducir los dedos en la vagina. Existen juguetes sexuales específicamente diseñados para la estimulación del punto G. Se trata de dispositivos curvos, con una punta blanda y flexible.
Por otra parte, también hay posiciones en las que es más fácil estimularlo, como la del «perrito», en las que el pene se frota con más facilidad contra la pared frontal de la vagina y la mujer pueda tener mejor excitación y pueda hacer squirting una sensación intensamente placentera.
LOS 3 PUNTOS G
El punto K femenino fue descrito por la sexóloga Barbara Keesling en 1998. Es un punto al final de la vagina, en la unión de esta con el cuello útero. Es difícil llegar con los dedos ya que está al final de todo. La mejor opción para estimularlo, por lo tanto, son los juguetes del tipo de dildos o vibradores largos.
El punto U está localizado entre el clítoris y la entrada a la vagina y se sitúa en las glándulas periuretrales. Esta zona ayuda a que la experiencia sexual sea más intensa.
El punto A está dentro de la vagina a unos 7.5 centímetros de los labios vaginales. Es decir, se encuentra en el extremo más alejado de la vagina, justo a la entrada del cuello interino, unos centímetro más allá del punto G. Es, como los puntos mencionados anteriormente, una zona erógena muy sensible a la estimulación.
Sin embargo, la experimentación y la exploración debe enforcarse a la obtención de placer y no a obsesionarse con los puntos erógenos teniendo siempre como meta el orgasmo. Juega y disfruta.

REALIZA JUEGOS PREVIOS
Para disfrutar al máximo la estimulación del punto G, es fundamental dedicar tiempo a los juegos previos antes de intentar cualquier tipo de penetración.
Si estás sola o con tu pareja, tómate un tiempo para estimularte y aumentar la excitación. Juega con tus pechos y los pezones, si es algo que te gusta, estimula tu clítoris y tu vulva, y explora con juguetes sexuales.
Es decir, se puede estimular el punto G y tener orgasmos sin hacer squirt, y se puede hacer squirt estimulando únicamente el clítoris por fuera. No dependen el uno del otro.
