Loreen Willenberg, una diseñadora de paisajes de 71 años residente en Sacramento, California, en Estados Unidos y diagnosticada con VIH, era conocida por los científicos especializados como “una anomalía” que causa fascinación. Era una “controladora élite”.
La BBC publicó que Willenberg dio positivo en la prueba de VIH en 1992. No obstante, su sistema inmunitario no respondió como en otros casos de esta enfermedad.
Al contrario, el virus permaneció latente en su organismo, por lo que ella pudo llevar una vida normal durante muchas décadas. Y lo hizo a pesar de no haber recibido nunca medicación para la enfermedad.
«Mis médicos siempre me dijeron que mi respuesta inmunitaria al VIH era muy singular», comentó en una entrevista en agosto de 2025. «Durante muchos años no lo supieron con certeza, pero sabían que yo era diferente».
Willenberg falleció en abril de este año y era posiblemente la «controladora de élite» más famosa del mundo.
Se trata de un término que se aplica a una ínfima proporción de personas seropositivas. Sus organismos, de alguna manera, mantienen el virus a raya sin necesidad de intervenciones.
MUY POCOS
Según los científicos, aproximadamente el 0,5 % de todas las personas infectadas por VIH forman parte de este extraordinario grupo. Los especialistas creen que ellos tienen la clave para ayudar a millones de personas de todo el mundo a vencer al VIH.
Pero, la propia supervivencia de Willenberg con el virus era más notable si se tiene en cuenta que en 2022 le diagnosticaron un cáncer en estadio IV. Esta enfermedad se extendió desde los pulmones hasta el cerebro. Respondió bien al tratamiento: la cirugía y los intensos ciclos de medicación redujeron el tamaño de su tumor.
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Sin embargo, al suprimir su sistema inmunitario para combatir el cáncer, la medicación debería haber permitido que el VIH latente en su organismo resurgiera y se reactivara.
Pero cuando los investigadores analizaron minuciosamente las células de Willenberg en busca del VIH, siguieron sin encontrar ningún rastro detectable del virus.
SE LIBRÓ DEL VIH
Por eso, en el congreso de la Sociedad Internacional del Sida de 2025, Xu Yu, profesora de medicina en el Instituto Ragon de Mass General Brigham, el MIT y Harvard, que había buscado exhaustivamente indicios del VIH en el organismo de Willenberg, se presentó ante una sala repleta de científicos e hizo una declaración impactante: la mujer, afirmó, probablemente se había librado por completo del VIH.
Esta notable noticia tuvo un sabor agridulce. Unos meses más tarde, Willenberg sucumbió al cáncer y falleció en abril de 2026.
Pero el legado que ha dejado es profundo: la prueba de que una de las enfermedades infecciosas más devastadoras que han surgido en el último siglo puede vencerse.
Existe un optimismo similar en torno a otra controladora de élite de Argentina que ha sido objeto de numerosos estudios. Es una mujer anónima de unos 30 años conocida como la paciente Esperanza, de la que también se cree que podría estar curada del VIH.
Científicos como Yu han profundizado en la biología de los controladores de élite. Creen que los extraordinarios sistemas inmunitarios de estas personas encierran pistas para desarrollar tratamientos de última generación para los 40,8 millones de personas que viven con el VIH en el mundo.

