Un avión de la aerolínea Vueling protagonizó un tenso momento este sábado tras tener que realizar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Barcelona-El Prat, en España, luego de que un grupo de aves impactara directamente contra uno de sus motores, desatando un foco de incendio en plena fase de vuelo.
El incidente ocurrió pocos minutos después de despegar con destino a la ciudad de Milán, Italia. Afortunadamente, gracias a la rápida maniobra de la tripulación, la aeronave logró regresar a la pista y tocar tierra de forma segura, sin que se registraran heridos entre los pasajeros ni los miembros a bordo, según confirmaron fuentes aeroportuarias y de Protección Civil a la agencia EFE.
ALERTA DE EMERGENCIA EN CATALUÑA
A raíz de la gravedad de la incidencia en la turbina, Protección Civil de Cataluña activó de inmediato en fase de prealerta el Plan especial para emergencias aeronáuticas de Cataluña (Aerocat).
El despliegue de seguridad en pista coordinó a los bomberos y cuerpos de asistencia médica de El Prat, aunque el protocolo fue desactivado exitosamente una vez que el avión completó el aterrizaje sin contratiempos adicionales.
SEGUNDO MOTOR EN LLAMAS EN MENOS DE UN MES
Este preocupante suceso no es un hecho aislado. La emergencia de este sábado se suma a una racha de incidentes similares que han encendido las alarmas en el aeropuerto catalán en las últimas semanas.
El pasado 25 de septiembre, un Airbus A330-300 de Delta (vuelo DL195) con rumbo a Atlanta tuvo que regresar de urgencia tras detectarse llamas en uno de sus motores tras el despegue.
En esa oportunidad, testigos en la zona del Remolar (Viladecans) aseguraron oír un estruendo compatible con un choque de aves, aunque no hubo confirmación oficial del origen del fuego.
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Por otra parte, el pasado 15 de enero, un vuelo de Turkish Airlines (TK1853) procedente de Estambul también aterrizó de emergencia y bajo escolta de dos cazas de combate franceses.
La alerta se activó luego de que una pasajera descubriera que otro viajero había nombrado su red de telefonía móvil de forma amenazante como «Bomb at 9.30». La Guardia Civil determinó que se trató de una falsa alarma tras inspeccionar el avión en una zona de seguridad.
La compañía Vueling ya se encuentra gestionando la reubicación de los pasajeros afectados para cumplir con la ruta hacia Milán, mientras peritos técnicos evalúan la magnitud de los daños causados por el impacto de la bandada de aves en el motor afectado.
