«Aparece y desaparece», esto es lo que afirmaron en Canadá sobre el misterio que rodea a una isla situada en un embalse, que desafía cualquier explicación por parte de los expertos.
De acuerdo por lo reseñado por la cadena alemana Deutsche Welle (DW), todo se centra en el embalse de Williston, en el norte de Columbia Británica, sitio donde la isla flotante cubierta de árboles apareció, desapareció y volvió a dejarse ver durante semanas, sin que nadie lograra explicar de dónde salió ni por qué se movía por las aguas del embalse.
La formación, de casi una hectárea y con árboles frondosos y aparentemente saludables, no tiene apariencia de haber sido construida por manos humanas.
Las primeras imágenes comenzaron a circular en agosto, después de que un navegante las registrara desde el agua y el material llegara a Rocky Avery, residente de la zona, quien lo difundió en redes sociales y desató la atención generalizada.
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Avery aseguró a CBC, que en 40 años en Canadá, nunca había visto algo semejante.
La insólita escena generó dudas incluso entre quienes gestionan la zona. B.C. Hydro, la eléctrica responsable de la presa W.A.C. Bennett y del embalse, desconfió al principio de la autenticidad de las imágenes.
Su portavoz, Bob Gammer, explicó al mismo medio que el auge de los videos generados por inteligencia artificial obligaba a mirar con cautela cualquier imagen publicada en internet.
'According to estimates, it's bigger than the size of a Canadian football field and nearly the size of two NFL fields' https://t.co/zhFI83WOeu pic.twitter.com/AxulAa7qtW
— philip lewis (@Phil_Lewis_) August 30, 2026
¿CÓMO DESCUBRIERON QUE LA ISLA EXISTÍA?
Las dudas se disiparon cuando los satélites confirmaron lo que parecía imposible, cuando una imagen del 21 de julio situó la isla unos 100 kilómetros al oeste de la presa, con una superficie estimada por B.C. Hydro en cerca de 70 por 140 metros, unos 9.800 metros cuadrados.
Poco después, el 5 de agosto, la formación dejó de aparecer en las imágenes satelitales y nadie podía asegurar si se había hundido o simplemente se había refugiado en una zona más protegida de la orilla, hasta que a finales de mes B.C. Hydro confirmó que había encallado en la entrada norte del brazo de Ospika, a unos 30 kilómetros de su última posición conocida.
Ese desplazamiento, según Gammer, no se debió a la corriente del embalse, que en ese tramo avanza muy despacio hacia la presa, sino al viento, capaz de empujar una masa de ese tamaño por aguas abiertas.
Se trata de una explicación que llegó después de que observadores como Finlay Farquhar, residente en el Reino Unido, rastrearan por su cuenta la nueva ubicación de la isla con herramientas satelitales de acceso público.
HIPÓTESIS
Una de las principales incógnitas del fenómeno sigue siendo cómo se formó la estructura. Aunque no existe una explicación definitiva, la hipótesis más fuerte apunta a los niveles excepcionalmente altos del agua.
Después de un invierno con abundantes nevadas y un verano lluvioso, el embalse de Williston alcanzó su máxima capacidad por primera vez en 14 años, lo que llevó a B.C. Hydro a abrir los aliviaderos durante junio y julio.
Según una de las posibilidades planteadas por Gammer, el proceso pudo comenzar mucho antes de que la formación fuera detectada. Troncos, restos de árboles y otros materiales se habrían acumulado en una zona protegida, formando una base donde posteriormente creció vegetación.
El aumento extraordinario del nivel del embalse habría desprendido finalmente ese conjunto, convirtiéndolo en una masa flotante que comenzó a desplazarse libremente.

