La empresa argentina Impsa SA evalúa presentar una oferta para construir unidades adicionales de generación eléctrica en Venezuela en los próximos meses, una vez arranquen las obras de dos turbinas ya incluidas en su acuerdo con el gobierno de Delcy Rodríguez.
Así lo explicó el director ejecutivo de la empresa, Jorge Salcedo, en una entrevista concedida en Washington y reseñada por Bloomberg.
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Destacó que la constructora hidroeléctrica fue contratada para completar dos de las 10 unidades de la represa de Tocoma, lo que sumará 432 megavatios a la red eléctrica nacional en un plazo de 24 meses.
«Es probable que presentemos una oferta para finalizar esas unidades», afirmó Salcedo. «Quizá en los próximos cuatro meses, una vez que vean los avances y comprueben que tenemos la capacidad para cumplir, pasaremos a las unidades restantes», acotó.
El directivo agregó que la compañía se haría cargo del proyecto en su totalidad, desde las obras civiles necesarias hasta la línea de transmisión.
OTRO ACUERDO CON VENEZUELA
Vale destacar, que Impsa mantiene otro acuerdo con Venezuela para intervenir tres turbinas de la represa de Macagua, cada una con capacidad de generación de 80 megavatios.
Salcedo se negó a revelar el monto total del contrato con la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec), alegando un acuerdo de confidencialidad, pero precisó que los recursos ya están disponibles.
«Los fondos se encuentran en EEUU y cuentan con la autorización de la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros) y del Departamento del Tesoro para ser utilizados específicamente en infraestructuras eléctricas críticas», aseveró.
Sin embargo, al ser consultado sobre la deuda que Impsa mantiene pendiente derivada de los proyectos originales, Salcedo señaló que existen US$80 millones por pagar.

Los expertos estiman que el sector eléctrico venezolano, que depende en gran medida de las centrales hidroeléctricas, requiere al menos 25.000 millones de dólares en inversiones.
Ante la magnitud de la crisis, el gobierno pide a las empresas energéticas que se sumen a la iniciativa estadounidense para revitalizar la industria del petróleo y el gas que lleven sus propios generadores.
Las obras en Tocoma y Macagua buscan aumentar la capacidad de generación y estabilizar los embalses del bajo Caroní. Todo en el marco de un esfuerzo por reforzar una red eléctrica cuyas reparaciones, iniciadas a mediados de la década de 2000, quedaron estancadas por la crisis económica del país.

