El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) anunció que deportó a Venezuela a un excomandante del Destacamento 47 de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), a quien catalogaron como «violador de derechos humanos en su país de origen».
De acuerdo con el comunicado de ICE, se trata Rafael José Quero Silva, señalado por su participación en la detención y tortura de disidentes políticos por órdenes de Nicolás Maduro.
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«Los agentes del ICE siguen deportando a violadores de derechos humanos a sus países de origen», declaró Matthew Elliston, director de la oficina de campo de ERO en Miami.
«Esta deportación refleja la excelente labor del ICE Miami, el HSI Miami, el FBI Miami y el Centro para Violadores de Derechos Humanos y Crímenes de Guerra. Estamos comprometidos con la seguridad pública y la seguridad nacional, y con garantizar que Estados Unidos no se convierta en un refugio seguro para personas que participaron en persecución, tortura u otros abusos graves contra los derechos humanos», agregó el funcionario.
Asimismo, se detalló que Quero Silva fue arrestado por el ICE el 27 de febrero de 2025 en Miramar, en Florida, como inmigrante ilegal. Y se indicó, que su expulsión del país norteamericano, se registró 19 de agosto.
Se precisó que ingresó a Estados Unidos el 20 de junio de 2016 por el Aeropuerto Internacional de Miami, pero permaneció en el país más allá de los términos autorizados por su admisión a través de una visa B-2 de turista.

¿QUIÉN ES ESTE EXCOMANDANTE DE LA GNB?
Antes de emigrar, Quero Silva comandaba el Destacamento 47 de la GNB en Barquisimeto (Lara), unidad señalada por el uso excesivo de la fuerza contra manifestantes antigubernamentales.
Según los informes citados por las autoridades estadounidenses, en 2013 supervisó directamente la tortura de al menos 74 manifestantes pacíficos, quienes bajo su custodia fueron sometidos a descargas eléctricas, palizas con porras y botellas de agua congelada, amenazas de violación y otros abusos físicos, psicológicos y sexuales.
«HSI mantiene su compromiso de colaborar con nuestros socios encargados de hacer cumplir la ley para identificar, investigar y exigir responsabilidades a los violadores de derechos humanos que buscan refugio en Estados Unidos», declaró José R. Figueroa, agente especial a cargo de HSI en Miami.
«Este caso refleja nuestro firme compromiso de proteger la integridad de nuestro sistema de inmigración y garantizar que quienes participaron en actos de persecución o tortura no puedan eludir la justicia», sostuvo.
El proceso contó con el respaldo del Centro para la Denuncia de Violadores de Derechos Humanos y Crímenes de Guerra, liderado por HSI, que impulsa la identificación y enjuiciamiento de responsables de persecución, crímenes de guerra, genocidio, tortura, ejecuciones extrajudiciales y otros abusos graves.
Desde 2003, el ICE ha arrestado a más de 520 personas por violaciones de derechos humanos, deportado a 1178 y facilitado la salida voluntaria de otras 208, mientras que el centro emitió más de 80.000 alertas y bloqueado la entrada a Estados Unidos de más de 415 presuntos violadores de derechos humanos y crímenes de guerra.

