En los últimos días, la ejecución de Christa Pike había acaparado los reflectores de la prensa al tratarse de la primera ejecución de una mujer en el estado de Tennessee en 200 años. Sin embargo, el caso dio un giro radical este miércoles cuando la despiadada asesina sobrevivió a dos dosis de inyección letal.
El Departamento Correccional de Tennessee emitió un comunicado explicando lo sucedido. «Se siguió cada paso del protocolo de ejecución legal y establecido del estado, aprobado por la Fiscalía General. La sustancia química utilizada en la inyección letal prevista en el protocolo ha demostrado ser eficaz en todo momento, y el protocolo no permite procedimientos adicionales más allá de los que se llevaron a cabo esta noche. Christa Pike ha sido trasladada a un centro médico fuera de las instalaciones», agregó el texto.
El equipo legal de la sentenciada reprochó el accionar por parte de las autoridades. «No nos complace tener razón, pero las preocupaciones planteadas por Pike resultaron ser ciertas: dificultad para acceder a las venas, venas reventadas, pentobarbital degradado, falta de atención médica de emergencia cuando inevitablemente surgieron complicaciones, todo bajo un protocolo que permanece envuelto en el secretismo».
Tras el fallido intento de ejecución, el gobernador del estado anunció que detendrá el resto de las ejecuciones programadas para este año.

¿CÓMO OCURRIÓ EL PROCESO?
Tori Gessner, periodista de la cadena local WKRN, contó cómo ocurrió el proceso fallido. «Eran las 6:41 p.m. cuando ingresamos a la sala de testigos. Esperamos como una hora, lo cual es inusual», explicó.
Luego Pike dijo sus últimas palabras, donde aseguró que se iba «en paz».
«Las persianas se cerraron a las 7:46 p.m. y ella claramente estaba viva, claramente estaba aún respirando y roncando. Se escuchaba claramente», dijo.
De acuerdo con los testigos en el momento en el que bajaron las cortinas por segunda vez aún la podían escuchar respirar.
Joel Zivot, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Emory, advirtió en declaraciones a la BBC que la condenada podría sufrir daños permanentes. «Es muy posible que, como consecuencia del retraso en el inicio de la reanimación, ella sufra una lesión cerebral».
Hasta el momento se desconoce cómo seguirá el caso.
A press conference following the attempted execution of Christa Pike in Tennessee was interrupted by the arrival of an ambulance and firetruck behind the speakers.
Witnesses to the attempted execution described hearing Pike snoring more than 40 minutes after she received two… pic.twitter.com/C29qzX2i0v
— CBS News (@CBSNews) October 1, 2026
UN CRIMEN ATROZ
En el año 1995, Christa Pike tenía 18 años y junto a su novio, Tadaryl Shipp, golpearon, torturaron y mataron a Colleen Slemmer, de 19 años, a quien habían conocido en un campamento de capacitación laboral para adolescentes con problemas.
Pike confesó que quería golpearla, pero no matarla. Sin embargo, cuando la tuvo en total indefensión dijo que no pudo «frenar».
«Era una chica de 18 años con una enfermedad mental. Me tomó muchos años darme cuenta siquiera de la gravedad de lo que había hecho. Y aún más aceptar cuántas vidas afecté. Le quité la vida a la hija, la hermana y la amiga de alguien. Ahora me repugna pensar que tuve la capacidad de cometer un crimen así», llegó a decir años después.
Antes del asesinato, Pike había acusado a Colleen de insultarla y de intentar robarle a su entonces novio.
El caso se volvió rápidamente mediático debido a que no se trató de solo una golpiza, sino que Pike torturó a su víctima mientras aún estaba viva. Los investigadores encontraron un pentagrama invertido grabado en el pecho de la víctima. No obstante, la asesina negó haberlo hecho ella misma.
Luego del asesinato la joven le presumió a una amiga lo que había hecho. Además, guardaba consigo un trozo del cráneo de su víctima el cual lo exhibía como trofeo.


