El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este jueves, 23 de julio, que el secretario de Energía, Chris Wright, «está dirigiendo Venezuela» y le felicitó por el trabajo que está haciendo en el país.
Durante el acto celebrado en la sede de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), Trump afirmó que Wright «está dirigiendo Venezuela» y añadió que lo está haciendo «mejor que nadie nunca antes. Creo que podemos decir que Chris Wright está haciendo un gran trabajo. ¡Gracias!»
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Cuando el republicano fue cuestionado sobre los resultados de su intervención en el país respondió: «Nosotros también estamos ganando mucho. Y creo que tenemos derecho a ello. Fue una guerra de un solo día».
Wright viajó a Venezuela el 11 de febrero, donde se reunió con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y visitó instalaciones petroleras. Su visita se produjo tras la flexibilización de las sanciones al sector energético venezolano impulsada por la Administración Trump.
Aquella visita tuvo como objetivo impulsar la apertura y reconstrucción de la industria petrolera venezolana, evaluar sobre el terreno los yacimientos y avanzar en el acuerdo energético entre el gobierno de Estados Unidos y las nuevas autoridades venezolanas.
Posteriormente, el 13 de febrero, el Departamento del Tesoro aprobó las licencias generales 49 y 50, que permitieron a empresas como Chevron, BP, Eni, Shell y Repsol reanudar operaciones en Venezuela y abrieron la puerta a nuevas inversiones en el sector petrolero y gasístico bajo autorización estadounidense.
ESTRATEGIA ENERGÉTICA EN VENEZUELA
Wright ha asumido además un papel clave en la ejecución de la estrategia energética de Washington hacia Venezuela, al negociar con las petroleras y supervisar el esquema de comercialización del crudo venezolano.
La Administración Trump busca que la recuperación del sector atraiga hasta 100.000 millones de dólares en inversiones y priorice a empresas estadounidenses, mientras mantiene bajo su control los ingresos derivados de las ventas de petróleo.
Las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro, han estado marcadas por una estrategia expuesta por el secretario de Estado, Marco Rubio, ante el Congreso y centrada en la contención institucional, la «cuarentena petrolera», las reformas económicas y construcción de un supuesto nuevo marco democrático.
A estos cambios políticos, se suma el desafío de la reconstrucción tras los devastadores terremotos del pasado 24 de junio.
El Banco Mundial estimó este jueves en 19.600 millones de dólares los daños físicos directos causados por los terremotos y advirtió que una reconstrucción lenta podría frenar la recuperación económica del país durante la próxima década.
El doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 acumula, según el último balance oficial, 5.398 fallecidos, 16.740 heridos y 17.907 personas sin vivienda.
Con información de EFE

