Estados Unidos defendió este martes, 1 de septiembre, el acuerdo petrolero cerrado con el gobierno de Delcy Rodríguez, y destacó que con el mismo se dejará de favorecer a potencias rivales de la nación norteamericana.
Durante una rueda de prensa telefónica, un alto funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato enlazó la democratrización del país con la reconstrucción económica de Venezuela, especialmente del sector petrolero, que dijo va relacionada con el acuerdo, así como el vínculo pautado que debe llevarse con adversarios históricos de EEUU.
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El funcionario explicó —según lo reseñado por la agencia de noticias EFE— que, con el pacto firmado, Estados Unidos no solo se asegura un suministro de crudo, sino que logra que un productor importante como Venezuela quede bajo la misma línea con Washington y no con actores como China o Rusia.
Esto, subrayó, implica que Caracas no volverá a regalar ni a vender crudo a precios rebajados a estas potencias, y que por ello los venezolanos podrán recibir las regalías y los impuestos establecidos en la recién reformada ley de hidrocarburos.
«Esto es, ante todo, geopolítica», explicó, tras recordar que Washington sostiene que el acuerdo forma parte de su estrategia de seguridad nacional y responde al objetivo de construir «un continente americano próspero, seguro y alineado con EEUU».
Según esta visión, enfatizó, el acuerdo representa una oportunidad para reducir la influencia de Rusia y China sobre los campos petroleros venezolanos y trasladarlos hacia una estructura con mayor vinculación con Estados Unidos.

¿QUÉ GENERA CONTROVERSIA EN VENEZUELA?
De acuerdo con el Miami Herald, la controversia desde Venezuela, incluyendo de que sea Rodríguez la ‘firmante del acuerdo’, es el magnate venezolano Alejandro Betancourt, quien se encontraba en el punto de mira de una investigación federal en Miami por el robo de más de mil millones de dólares de la petrolera estatal venezolana Petróleos de Venezuela (Pdvsa), dinero que, según las autoridades, fue blanqueado a través de cuentas bancarias e inversiones inmobiliarias en Estados Unidos y Europa.
Desde el anuncio del millonario acuerdo petrolero el viernes, diversos medios estadounidenses han revelado que el Gobierno de Estados Unidos habría presionado a las autoridades suizas para que retiraran su solicitud de extradición de Alejandro Betancourt desde Reino Unido, con el objetivo de facilitar su participación en las negociaciones del pacto petrolero con Venezuela, destacó el medio.
Como parte del acuerdo, la empresa de la familia Betancourt, North American Blue Energy Partners, desempeñaría un papel protagónico en la operación de múltiples yacimientos petrolíferos en Venezuela.
La aparición de Betancourt como una de las figuras centrales del inusual acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela tomó por sorpresa a quienes han seguido de cerca sus negocios.
Esto último, porque el empresario venezolano se encontraba bajo un intenso escrutinio de las autoridades federales en Miami y todavía es objeto de investigaciones en Suiza y España por presuntos delitos de fraude, evasión fiscal y lavado de dinero.
BETANCOURT Y «MILLONARIOS CONTRATOS»
A sus 46 años, Betancourt, miembro de una reconocida familia venezolana y egresado de la Universidad de Suffolk, en Boston, adquirió notoriedad durante la década de 2010, cuando él y otros empresarios concretaron millonarios contratos de electricidad y petróleo con el gobierno venezolano, en medio de señalamientos de presuntos sobornos y que derivaron en la crisis actual del sector.
Por tanto, los críticos del acuerdo manifestaron su sorpresa ante la decisión de la administración de Donald Trump de involucrar a Betancourt en las negociaciones con Rodríguez, pese a que lo consideran un símbolo de la corrupción asociada a Chávez y Maduro.
Esto tomando en cuenta, que la participación del empresario contó, además, con el respaldo de altos funcionarios estadounidenses, entre ellos el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth.

