La actriz venezolana Daniela Alvarado habló sin filtros sobre los duros momentos que vivió en su embarazo y la muerte de su hija.
«Cuando quedé embarazada me dio un ataque de pánico, me tuve que hacer como 18 exámenes porque teníamos como cinco años intentándolo. Me sentía mal todo el día, aunque estaba agradecida. Mi vida era perfecta, tenía a mi hija y estaba embarazada. Era una bendición muy grande. Pero comencé a tener problemas con mi placenta, empiezo a sangrar y el doctor me decía todo está bien, porque la niña estaba perfecta. Entré al quinto mes con mi panza que estaba bella, se movía muchísimo y un día le escribo al doctor que tenía unas contracciones muy fuertes y me dijo vente a la clínica. Me dejaron hospitalizada por dos semanas y una semana en cama en la casa», dijo.
Durante una entrevista ofrecida a Luis Olavarrieta, contó que le colocaron sulfato de magnesio para las contracciones. «Eso es un veneno que así como entra debe salir del cuerpo, y me tuvieron que poner una sonda por tres semanas. Tuve como cuatro vías puestas y cada vez que me hacían un eco se me paralizaba el corazón porque decía que mi hija debía estar viva», comentó.
Daniela Alvarado indicó que tuvieron que hacerle un cerclaje, que es un procedimiento quirúrgico que consiste en colocar una sutura fuerte alrededor del cuello uterino. «Todo salió bien, pero el médico que me salvó la vida me dijo que lo que pudo haber ocurrido es que cuando la placenta se estaba reubicando, el útero se irritó y empezó a sangrar y tener contracciones», expresó.

«Con 22 semanas y tres días, las contracciones eran estratosféricas. Dije a la doctora de guardia que esto no estaba bien, que ella (la bebé) quería salir y con el cerclaje no podía, era muy doloroso, yo sentía que me partía en dos. Cuando llegué a quirófano sentía que los minutos eran eternos, sabía a lo que yo iba. Yo estaba muy asustada porque dije que no me podía morir, que tenía una hija (Olivia). Me pusieron la anestesia, mi hija nació a los cinco meses y medio», apuntó.
«Gracias por haber llegado a mí, te amo tanto y allí me quedé dormida, cuando desperté ya ella no estaba. Ella nació, respiró, durante cinco minutos. Mi hija fue tan buena conmigo que ella buscó la forma de salir de mi cuerpo con el cerclaje puesto sin hacerme daño, pero yo no tuve una pérdida, todo lo que sale del útero nace, mi hija nació y murió», contó.
Daniela Alvarado también afirmó que «es bastante solitario el duelo de un papá porque ellos lo viven a solas, no lo comparten».
«Yo la quería ver crecer, cómo serían sus ojos y su pelo, a quién se iba a parecer. Yo nunca estuve brava con Dios, hice muchas preguntas y me las sigo haciendo. Olivia me veía la barriga y me decía y la bebé y le decía ya no está», afirmó entre lágrimas.
LO DIFÍCIL DE QUEDAR EMBARAZADA
La actriz señaló que buscó al bebé a los 39 años, de manera normal, y no fue con un especialista de fertilidad.
«A los 41 años sí fui al especialista, pero cada médico que me trataba me decía una táctica distinta, me ofrecían opciones diferentes, pero sabiendo que la ginecología y la obstetricia no es una ciencia exacta y puede pasar muchas cosas», acotó.
Aunque manifestó que «el gasto emocional es espantoso porque te sientes inútil, culpable, poca cosa, no eres suficiente».
Destacó que cada vez que intentaba quedar embarazada y no pasaba «era destructivo porque te sientes culpable de no poder darle ese regalo a la persona que amas,». Incluso contó que en una oportunidad le dijo a su esposo que si él quería tener hijos «lo mejor era no estar juntos y me dijo que no, que quería estar conmigo con hijos o no».
Daniela Alvarado detalló que siempre quisieron adoptar, sin embargo, no sabían si tener primero a un hijo biológico, pero «simplemente pasó» y llegó Olivia. «Yo la veo y siento que ella salió de mí», comentó.
LAS DECLARACIONES DE JOSÉ MANUEL SUÁREZ
Por su parte, el actor José Manuel Suárez señaló que «había ansiedad» entre los dos porque acudieron a varios médicos y les hacían exámenes y todo salía perfecto.
«Había momentos duros, sobre todo cuando ella tuvo dos retrasos y fue como un pico y nos emocionábamos, pero a los dos días le vino el periodo y Dani me decía como que no pasó», dijo.
Suárez apuntó que siempre intentó ser «el bastón» de Daniela «Ella sentía más presión aunque nadie se la daba. Ella llegó a decirme en una conversación que ‘si no tenemos hijos me vas a poder perdonar’, y yo como de qué estás hablando», recordó.
Resaltó que adoptar en Venezuela es «complicadísimo» ya que son nueve meses de proceso. Sin embargo, sostuvo que Olivia es un «regalo increíble y la vida nos ha cambiado hermosamente».

Aunque apuntó que cuando Daniela quedó embarazada fue increíble verla descubrir todos los días algo nuevo. Sin embargo, cuando el embarazo se complicó, él mencionó que «si Daniela está guerreando yo también tengo que guerrear y no me puedo caer».
«El día que pasó todo fue un domingo, el 22 de febrero, me llamaron y me dijeron vente ya y prepárate para lo peor, pero necesito que estés aquí. Llegué y Daniela ya no estaba en la habitación, las enfermeras estaban recogiendo el cuarto», aseguró.
«La bebé se adelantó, estaba muy prematura, era contra la naturaleza insistir en tenerla aquí, Daniela está bien. Ella luchó por cinco minutos, sin tener todos sus órganos completos y formados, imagínate con dos meses más cuánto hubiese guerreado», señaló.

