La líder opositora María Corina Machado visitó este domingo la parroquia de San Bernardino, en Caracas, una de las más afectadas de la ciudad por los terremotos del pasado 24 de junio, que dejó al menos 6.509 muertos, 14.239 viviendas con afectaciones moderadas y 11.001 con daños graves, según cifras oficiales.
Machado hizo un recorrido por San Bernardino y escuchó los testimonios de las familias que sufrieron pérdidas humanas y materiales, informó su partido, Vente Venezuela, en la red social X.
Desde su regreso a Venezuela, el 25 de octubre, Machado ha realizado varias visitas de este tipo, como la que hizo a La Guaira, el estado más devastado por el doble terremoto, donde se reunió con afectados en distintos puntos de la región.
Asimismo, se ha reunido con los integrantes de su partido, con familiares de presos políticos, así como con dirigentes de la principal coalición opositora de Venezuela, la Plataforma Unitaria Democrática, y de la Alianza por Venezuela, integrada por pequeñas organizaciones sociales y políticas.
#EnFotos | Este domingo, María Corina Machado (@MariaCorinaYA) recorrió la parroquia San Bernardino para reunirse con los vecinos afectados por la reciente tragedia del doble terremoto ocurrido el pasado 24 de junio. Durante la visita, escuchó los testimonios de las familias que sufrieron pérdidas humanas y materiales.
— Vente Venezuela (@VenteVenezuela) November 8, 2026
Este domingo, María Corina (@MariaCorinaYA) asiste a la Iglesia San Bernardino de Siena, en Caracas.
Un momento de reencuentro, fe y oración.
¡Esta lucha también es espiritual!
Gracias al padre Numa Rivero por el recibimiento. https://t.co/DhoMeG0Tz1
— Vente Venezuela (@VenteVenezuela) November 8, 2026
EMOTIVO ENCUENTRO CON FAMILIARES DE PRESOS POLÍTICOS
El viernes, Machado prometió no dejar solos a los presos políticos, durante una visita a sus familiares en las afueras de El Rodeo I, en el estado Miranda, catalogado por distintas ONG como un centro de «torturas».
La visita de Machado culminó con la subida a una zona montañosa, donde los familiares suelen agruparse para comunicarse, a través de gritos, con sus parientes detenidos, quienes están recluidos en un edificio cercano.
Desde allí, Machado prometió, con megáfono en mano, no dejarlos solos, la reparación para sus familiares y garantías para que «nunca» ocurra lo que en Venezuela ha ocurrido con estos detenidos. Los presos respondieron, a lo lejos, con gritos de «Justicia» y «Libertad».
