Con motivo de los 58 días desde que Venezuela se consagró como campeona del Clásico Mundial de Béisbol, algunos de los protagonistas de esta hazaña histórica relataron brevemente algunas de las experiencias que tuvieron que superar para llegar hasta allí.
En el caso de Daniel Palencia recordó como su mamá le salvó la vida. «Mi mamá es mi mundo. Hubo un momento de la vida que se montó a toda la familia en el hombro, porque a mí me dieron un tiro a los 12 y yo vi a mi mamá simplemente cargándome y tuvo toda la fuerza del mundo para cargarme y subirme a la clínica. Prácticamente ella movió el mundo. Si no fuese por ella no estuviera aquí».
TRABAJAR POR UN SUEÑO
Mientras tanto, el estratega Omar López recordó que tuvo que sobreponerse tras perderlo todo. «Una vez que me dejan libre, no tengo opciones y regreso a Venezuela. Llegó el momento donde caí y llegó un momento de reflexión y de análisis. Me voy a la academia de los Astros porque es donde sentía que me podían dar un consejo. Don Andrés viene y me dijo ‘mira hijo, yo no uso mis visas en peloteros que ya han sido dejados libres. Yo siempre visualicé en ti que algún día podías ser algún coach'», dijo en declaraciones ofrecidas a Empresas Polar.
«Cuando tú amas algo, quieres algo en verdad no hay sueño, no hay hora, no hay minuto, no hay nada que te impida seguir trabajando para lograr algo», añadió el estratega.
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De igual forma, agradeció sobre todo a su padre por la educación que le dio. «Mi padre, mi viejo, ese mis héroe, es lo máximo. Nunca le dejare de agradecer por quien soy hoy en día como ser humano».
«A mi edad puedo decir que los sueños se pueden cumplir», aseveró.

LO QUE DIJO ACUÑA
Por su parte, Ronald Acuña Jr, destacó que siempre supo lo que quería hacer. «De verdad que yo nunca lo vi como algo por jugar y ya. Yo siempre lo vi como que esto es lo que yo quiero hacer. Cada vez que cualquiera sale de La Sabana a hacer cualquier deporte yo creo que siempre tiene de primero a su pueblo».
«Cuando uno juega con la camisa que dice Venezuela, yo creo que no juego para robarme una base, yo juego para cada persona que está detrás del televisor ligando por nosotros», sostuvo «el abusador».

«JUGABA POR DIVERSIÓN»
Caso contrario ocurrió con el capitán Salvador Pérez, quien aseguró que jugaba por diversión, hasta los 15 años. «Una persona nos llegó y nos dijo, miren ustedes saben que él puede firmar».
«Hay una anécdota que cuando yo firmo, nos mandan a Dominicana y a los tres días llamo a mi mamá y le digo: ‘Mamá esto no es para mí’, y me acuerdo que ella me dijo, ‘si es tanto lo que habías querido inténtalo’. Yo creo que eso es lo más fácil en cualquier deporte, rendirte», recordó.
«De 1000 turnos das 300 hit y eres salón de la fama, pero todavía no saben que has fallado 700 veces, pero esa es la realidad de la pelota», reflexionó.

Para finalizar, Maikel García, el MVP del torneo, recordó que el camino no fue fácil. «Siempre dudé de mi talento, decía que no nací para jugar béisbol», dijo.
«Yo jugaba por diversión hasta los 14 años y cuando veo que niños de mi edad ya los están asegurando, firmando, yo llorando le pido a mi mamá que confíe en mí porque es algo que yo llevo conmigo. Recordar que hay muchos niños y jóvenes que intentan llegar a profesional y no tienen la oportunidad y como que ponerme una camisa todos los días de Grandes Ligas, sigo viviendo un sueño cada día», expresó.
«Logramos algo demasiado grande. La gente siempre esperaba que Venezuela ganara un Clásico porque somos un país potencia en béisbol y nunca habíamos podido lograrlo, el país se merecía esa alegría», concluyó.

