El Departamento de Estado solicitó al Congreso de Estados Unidos un presupuesto de 14,3 millones de dólares para el funcionamiento de su embajada en Venezuela para 2027.
La información fue publicada en la justificación presupuestaria del Congreso para el año fiscal 2027 que describe la financiación necesaria para que el Departamento de Estado lleve a cabo sus misiones diplomáticas en todo el mundo.
Y precisamente el regreso de la embajada de EEUU a Venezuela era uno de los objetivos estratégicos de Washington.

De acuerdo al documento, estos fondos están destinados a «apoyar la reanudación progresiva de las operaciones y actividades de la Embajada en Caracas». Incluyendo la reconstrucción de la capacidad de gestión en áreas de contabilidad, recursos humanos, logística vehicular y personal de adquisiciones.
También el mantenimiento y reemplazo de vehículos, sistemas de tecnología de la información, equipos de oficina e infraestructura general.

Además, señalan que la misión diplomática en Caracas contará con tres funcionarios estadounidenses y 16 empleados locales.
«Hasta enero de 2026, el régimen de Maduro en Venezuela fue un factor clave de la inestabilidad regional, el narcoterrorismo y la influencia extranjera maligna. Esto al proporcionar un refugio seguro a organizaciones criminales transnacionales y a actores hostiles. Entre ellos Hezbolá y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC). La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental colabora con sus socios para contrarrestar estos regímenes antiamericanos, al tiempo que se centra en facilitar la transición de Venezuela para alejarse de un gobierno criminal, restaurar el sector petrolero en beneficio del público, abordar las necesidades humanitarias urgentes y utilizar la condicionalidad y la influencia para garantizar que los resultados se ajusten a los intereses de EEUU», dice el texto.
