Relaciones íntimas en el embarazo: Los mitos vs la realidad para disfrutar con tu pareja

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El sexo en el embarazo es seguro, sano y perfectamente normal, siempre y cuando tu médico no te haya dicho lo contrario.

El bebé está totalmente protegido dentro del útero por el líquido amniótico y el tapón mucoso, por lo que la penetración no le hace ningún daño.

La sexualidad sigue siendo un pilar fundamental de la vida en pareja, pero alrededor de ella circulan muchos mitos que generan ansiedad e incluso distanciamiento innecesario.

MITOS DEL SEXO EN EL EMBARAZO

A continuación, se aclaran los mitos más comunes y se ofrecen recomendaciones prácticas para disfrutar de la intimidad en esta etapa.

 Mitos vs. Realidad

  • Mito: Provoca abortos o adelanta el parto.

Realidad: En un embarazo de bajo riesgo, el sexo no causa abortos espontáneos ni desencadena un parto prematuro. Aunque el orgasmo puede liberar oxitocina y generar contracciones leves (como las de Braxton Hicks), estas son transitorias, seguras y no tienen la fuerza para iniciar el trabajo de parto antes de tiempo.

  • Mito: Se puede lastimar la cabeza del bebé.

Realidad: Es anatómicamente imposible que el pene toque o golpee al bebé. Las gruesas paredes del útero y el saco amniótico funcionan como un amortiguador perfecto.

  • Mito: El deseo sexual desaparece por completo.

Realidad: La libido es muy variable y cambia por trimestres. Suele disminuir en el primer trimestre debido a las náuseas y el cansancio, repuntar significativamente en el segundo gracias al aumento del flujo sanguíneo pélvico, y volver a decaer en el tercero por la incomodidad física.

LOS CONSEJOS 

Los consejos para disfrutar de forma segura es que prueben posiciones cómodas, a medida que la pancita crece, eviten acostarse boca arriba para no presionar los vasos sanguíneos importantes.

Las mejores opciones son:

De lado («la cucharita»): Reduce al mínimo la presión sobre el abdomen.

La mujer arriba: Permite controlar la profundidad de la penetración y el ritmo.

Sentados: Ofrece un buen soporte y comodidad.

Utilicen almohadas: Colocar cojines bajo la cadera o entre las piernas ayuda a aliviar la tensión muscular y encontrar mejores ángulos.

Prioricen la comunicación: Hablen abiertamente sobre lo que se siente bien y lo que no. Recuerden que la intimidad no se reduce a la penetración; los masajes, las caricias y los besos también son excelentes formas de conectar.

Mantengan una higiene adecuada, el uso de geles específicos que respeten el pH de la zona íntima ayuda a prevenir molestias o infecciones.

En conclusión, se debe suspender la actividad sexual con penetración y consultar de inmediato al obstetra si se presentan las siguientes complicaciones médicas:

  • Amenaza de aborto o antecedentes de parto prematuro.
  • Placenta previa (cuando la placenta obstruye total o parcialmente el cuello del útero).
  • Sangrado vaginal inexplicable.
  • Pérdida o fuga de líquido amniótico (ruptura de la bolsa).
  • Incompetencia cervical (cuello uterino corto o débil).

 

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