Llegó noviembre, el mes azul y quiero comenzar esta semana, con esta pregunta: ¿quién está cuidando al hombre venezolano que, entre la crisis económica, la incertidumbre social y los terremotos de junio, sigue ahí, día a día sin quejarse?
Nuestra herida colectiva aún no cicatriza. Mientras se reconstruyen paredes, edificios, carreteras, muchos hombres siguen ahí, sin prestar atención a su propia salud. Como traumatólogo, observo que a muchos hombres les sigue costando acudir a consulta y cuando deciden ir, las lesiones crónicas, los dolores de espalda o de rodilla, se acumulan, aguantan callados sus síntomas y ese silencio pesa bastante.
En Venezuela, el cáncer de próstata continúa siendo la primera causa de muerte oncológica en hombres. Por otra parte, el cáncer de testículo sigue afectando a los más jóvenes. Y en lo referente a la salud mental, es aún más preocupante. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), en las américas, 4 de cada 5 suicidios son de hombres.
En medio de una economía inestable, el estrés, la incertidumbre y la presión por ser considerado “el proveedor”, son presiones que se acumulan en silencio y por eso debemos estar alertas.
Los objetivos del movimiento “Movember” y de la medicina moderna son:
- Prevención y detección temprana.
- Mantener una conversación abierta.
- Optar por el movimiento como medicina.
Pero en nuestra región, existen desafíos extras. La población prioriza el plato de comida y un techo, antes de acudir a una consulta. Muchos hombres retrasan la consulta porque “no hay tiempo, ni plata”. Y después del doble terremoto, el estrés físico y el impacto emocional, también se suman.
En consecuencia, observamos más lesiones musculoesqueléticas, sedentarismo y angustia contenida.
Mis recomendaciones concretas para el hombre venezolano de hoy:
- Muévete, camina 30-40 minutos al día. Fortalece huesos, músculos y protege tus articulaciones.
- Prevención y acción. No ignores el dolor que lleva semanas o meses.
- Pon atención a lo que no se ve. A partir de los 40 años, inicia tu control urológico, chequea tu próstata, sobre todo si tienes antecedentes familiares.
- Autoexplórate, tócate.
- Si sientes irritabilidad constante o agotamiento, habla y busca apoyo profesional. Pedir ayuda no es debilidad, es INTELIGENCIA.
- Prioriza alimentación, hidratación y sueño.
Movember nos ayuda a recordar que los hombres somos fuerte, pero también necesitamos ayuda y orientación. Aprovecha este mes y cuídate de verdad. La familia, amigos, comunidad y el país nos necesitan sanos y presentes.
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