Maverick Lyon, un joven jugador universitario de Lacrosse, demandó a dos agentes del Departamento de Policía de Albany después de recibir al menos cinco balazos por la espalda, después de que los uniformados lo confundieran con su propio secuestrador durante un violento episodio de salud mental protagonizado por su hermano Dakota.
Todo comenzó durante las vacaciones de invierno, cuando Maverick visitaba a su familia. En medio de una crisis, Dakota tomó a su hermano como rehén a punta de cuchillo dentro de la vivienda familiar. Maverick logró soltarse y corrió desesperado hacia la salida para escapar del peligro mientras los agentes rodeaban el lugar.
🇺🇸 | En Albany, Oregón, Estados Unidos, el jugador de lacrosse Maverick Lyon demanda a la policía por ser baleado cinco veces y taseado al ser confundido con un sospechoso. pic.twitter.com/iJYIUYx33z
— Alerta News 24 (@AlertaNews24) November 7, 2026
Las cámaras de seguridad captaron el momento exacto en que Maverick sale corriendo de la casa mientras los policías le gritan con fuerza: «suéltalo». Al caer al suelo, el cuchillo se le resbaló de las manos y quedó completamente desarmado, pero los oficiales abrieron fuego de inmediato.
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Las balas impactaron directamente en su espalda. El joven colapsó sobre el pavimento, se acurrucó en posición fetal y se cubrió el rostro con las manos para protegerse mientras los policías seguían lanzando órdenes. Segundos después, la víctima exclamó con dolor: «le dispararon al hombre equivocado».
Mientras los agentes gritaban a alguien dentro de la casa que retrocediera y se quedara donde estaba —presumiblemente a Dakota—, Maverick luchaba por su vida tras el grave error policial. La demanda sostiene que los oficiales sabían perfectamente que Dakota era el sospechoso armado que se mantenía en el interior.
El violento ataque dejó secuelas devastadoras para el estudiante. Maverick necesitó una cirugía de emergencia de ocho horas en el Hospital General Samaritan Corvallis, donde los médicos le extirparon el pulmón derecho y le reconstruyeron el intestino delgado tras recibir los impactos por la espalda.
El documento judicial detalla que el joven pasó cuatro semanas internado en el hospital y requirió meses de dolorosa recuperación física antes de poder interponer la demanda contra los agentes responsables del tiroteo.

