El vicepresidente Jorge Arreaza dijo que la falta de combustible y alimentos en Cúcuta es responsabilidad de Colombia

Miles de personas esperaron ayer pacientemente en las puertas de los supermercados de Mérida, para adquirir alimentos y otros productos de aseo personal como papel higiénico. Usuarios dijeron a Globovisión que el desabastecimiento persiste en la entidad andina, pese al estado de excepción desde hace una semana, en seis municipios fronterizos de Táchira para restringir el contrabando de extracción.

“Vamos a pensar que lo están haciendo bien, pero ¿qué hacen las autoridades a través de su Ejército con cerrar la frontera? Ahí siempre hay problemas. Eso no va a disminuir, esto se disminuye con producción en el país”, expresó Pablo Parra.

“¿Cómo es posible que tenemos más de mes y medio que no llega papel a Mérida cuando antes íbamos a los abastos y todo lo había?”, expresó Ángela Díaz. Francisco Rodríguez señaló: “Es increíble: llegué a las 3:00 de la mañana y me tocó el número 1.015”.

Luis Omar Ditta, director de Política Integral del gobierno de Mérida, aseguró que el Ejecutivo garantiza el abastecimiento. “Decir que tenemos la capacidad para abastecer 100% de la población con la red del Estado sería caernos a mentiras. Sí podemos decir que a 80% de la población venezolana, gracias a la red alimentaria que tiene el Estado, le llegan los alimentos”, expresó.

El vicepresidente Jorge Arreaza criticó las declaraciones de Donamaris Ramírez, alcaldesa de Cúcuta, en las que presuntamente denuncia la falta de alimentos y gasolina en su jurisdicción. “Eso es descarado”, dijo. Agregó que eso es responsabilidad del estado colombiano.

De acuerdo con Arreaza, luego del cierre de la frontera han comenzado a “aparecer” productos de primera necesidad en los pueblos venezolanos fronterizos. “En San Antonio del Táchira había un año sin pollo y apareció”. Además de shampoo, jabón y leche. Agregó que en las gasolineras de Táchira los conductores no se tardan nada cuando antes del cierre de la frontera las colas eran de cuatro y cinco horas.

Leomagno Flores, diputado del estado Táchira, señaló a Unión Radio, que se deben tomar medidas económicas más que represivas para lograr controlar ese sub mundo de criminalidad que hay en la frontera, “irregularidades que no son nuevas”.

“El grave problema es que llevamos un año con la frontera cerrada todas las noches y ahora se suma esta decisión que tiene una semana y no se anuncia fecha de apertura. Esta es la frontera más viva de Venezuela y con esta medida se pierde diariamente un millón de dólares en la economía local de ambas partes lo cual genera una grave crisis económica”.

Fuente El Nacional